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24 de marzo, a 40 años del golpe: La marcha inolvidable

La marcha fue tan masiva que nadie podía marchar. La dinámica de la calle, y la de la realidad, en medio de la visita del presidente estadounidense Barak Obama al país, lograron lo que nadie había previsto: las distintas manifestaciones convocadas en Buenos Aires para el 24 de marzo se transformaron en un solo y masivo acto.

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La marcha fue tan masiva que nadie podía marchar. La dinámica de la calle, y la de la realidad, en medio de la visita del presidente estadounidense Barak Obama al país, lograron lo que nadie había previsto: las distintas manifestaciones convocadas en Buenos Aires para el 24 de marzo se transformaron en un solo y masivo acto que colmó Plaza de Mayo, toda Avenida de Mayo hasta el Congreso y las diagonales que desembocan en la Plaza, a lo que se agregaron las manifestaciones en distintas ciudades del país: las calles como territorio de la democracia. Antes, Obama y Macri habían estado en el Parque de la Memoria.

24 de marzo, a 40 años del golpe: La marcha inolvidable
La voz de una enorme persona diminuta es una de las que puede sintetizar el momento. Dijo la Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas a lavaca.org: “No sé calcular cuánta gente fue. Y no sé si otros saben. Pero fue fabuloso. Hoy fue la marcha más grande que recuerdo. Ni la de los 20 ni la de los 30 años fueron como ésta. Y lo más importante es que hoy las diferencias no contaron. Todos sabemos lo que queremos, y sabemos lo que no queremos. Volvimos a estar todos juntos en la calle sin enfrentamientos, sin estar unos contra otros como otros años”.
Para recordar los 40 años del golpe militar hubo convocatorias y horarios diversos, como siempre: los organismos de derechos humanos (Abuelas, Madres Línea Fundadora, H.I.J.O.S, CELS), el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia por otro lado, sectores kirchneristas, la Asociación de Madres, organizaciones sociales, partidos de izquierda. Pero ya a las 14 la Plaza de Mayo estaba colmada para el primero de los actos, llamado por los organismos de derechos humanos. Y con una multitud de personas que no iban encuadradas. “Es la primera vez que vengo” contó Victoria, que llegó con sus hijos de 24, 12 y 11 años: “Lo que me hizo venir es que no me parece que este gobierno esté haciendo lo que tiene que hacer. Los precios, los despidos, las banderitas norteamericanas… no sé, no me gusta. Va para atrás”.
Cuando entró la bandera de casi 200 metros con las fotos de los desaparecidos, no quedó más lugar, y la gente comenzó a agolparse por las diagonales Sáenz Peña y Roca, y por Avenida de Mayo hasta llegar al Congreso. Los que allí esperaban marchar hacia la Plaza pasaron la tarde sin poder avanzar, mientras iba llegando más y más gente.
A las 15.30, alrededor de la Pirámide, las Madres hicieron su ronda de cada jueves en medio de la multitud que las aplaudía: “Duró media hora, como siempre” cuenta Nora “aunque hoy eran un montón los que nos acompañaban con su abrazo y su cariño”.
24 de marzo, a 40 años del golpe: La marcha inolvidable
Pati sí, Colonia no
Los puestos de choripanes y hamburguesas (a 35 pesos) funcionaron a pleno y se ganó el día el que postulaba: “Pati sí, Colonia no”. No hubo policías, ni hicieron falta. Ni siquiera para cortar el tránsito: todo fluyó con naturalidad. Las banderitas norteamericanas que habían adornado la Plaza el día anterior, mientras Obama iba de la Casa Rosada a la Catedral, fueron prudentemente retiradas.
Adolfo y Ana, docentes. “Uno viene por algo elemental: estamos por la defensa de los derechos humanos, un país democrático, sin censura y sin despidos”.
Obama y Macri hablaron durante la mañana sobre derechos humanos. Adolfo: ”Y el que los vea por televisión va a creer que tienen sentimientos por el tema pero no, todo es por negocios. Pero armaron esas escenas para venderlas al exterior”.
¿Qué sienten al ver que recrudecen las denuncias sobre la corrupción durante el kirchnerismo, como en el caso de Lázaro Báez entre otros? Ana: “No está probada, pero además se denuncia de un solo lado, no se habla tanto del presidente del Banco Central (Adolfo Sturzenegger, procesado por el megacanje de 2001). Entonces me parece que se mira con un solo ojo”.
Victoria: “Si alguien es corrupto que vaya preso. Sin dudas que pasaron cosas, pero que se investigue también lo que seguramente está pasando también en este gobierno”.
En ese sector del acto, casi todas las charlas sobre este tema tuvieron ese tipo de respuestas, más defensivas que de reconocimiento de un problema.
24 de marzo, a 40 años del golpe: La marcha inolvidable
Medios autogestivos
Otra de las sorpresas de la tarde fue la aparición de una edición del diario Tiempo Argentino gestionado por sus trabajadores, que hace 3 meses no cobran sus salarios en esa empresa fagocitada por los empresarios kirchneristas Sergio Spolzsky y Matías Garfunkel. La edición se imprimió en la fábrica recuperada Gráfica Patricios (que imprime también la revista Mu). Agotaron los 30.000 ejemplares a 20 pesos, con lo cual lograron un éxito mucho mayor que el de un diario que cobraba fortunas como pauta oficial, pero era casi inexistente. “Empezamos 200 en el conflicto. Algunos compañeros han conseguido otros trabajos, pero hoy somos lejos más de 100 vendiendo los diarios y charlando con la gente para tantear si hay lectores como para armar una cooperativa y seguir editándolo”.
La organización social La Poderosa, que edita la revista La Garganta Poderosa, instaló también stands con la publicación y cartas abiertas, al estilo de la de Rodolfo Walsh, destinadas al padre Carlos Mugica, a Marita Verón, a Julio López. Más cerca de Congreso estaba el stand de la revista Mu y los libros de la Cooperativa Lavaca. En todos los casos resultó llamativo el agradecimiento del público por la existencia de tal tipo de proyectos.
Otro modo de comunicación autogestiva fue aportado por el Colectivo Fin de un mundo, que con 155 integrantes propuso Bailar la Bronca, un espectáculo conmovedor que incluyó temas como la Marcha de la Bronca, Desapariciones, Dinosaurios, Señor Matanza y Latinoamérica, mientras las columnas seguían sin poder avanzar hacia Plaza de Mayo.
Además de la multitud de partidos políticos, pudo verse a escuelas de gestión social como Creciendo Juntos, cuyos estudiantes hacían entrevistas para su Radio Estudiantil Comunitaria. O a La Colectiva Lohana Berkins, con las travestis reclamando a los saltos su derecho al trabajo, y unas palabras de la artista Susy Shock sobre la declaración del grupo: “Como sociedad llegamos ante riesgos muy fuertes de nuevas represiones, de nuevos silenciamientos, pero como colectivo dispuestas y dispuestos a seguir ampliando ese círculo de diálogo y disputa, de discursos, que creemos que son discursos absolutamente represores y represivos”.
Otro bloque de manifestantes llegó desde el Teatro Colón, donde artistas autoconvocados había realizado un acto reclamando la renuncia del curioso ministro de Cultura porteño Darío Lopérfido.

Detalles mañaneros
La jornada había comenzado con la llamativa visita del presidente Barak Obama al Parque de la Memoria, que recorrió brevemente. Junto al presidente Mauricio Macri lanzaron tres flores blancas cada uno al Río de la Plata. Cabe mencionar que toda esta escena tuvo como trasfondo el avance hacia tratados de supuesto libre comercio entre ambos países, la promesa de inversiones y acuerdos sobre seguridad.
Todo esto ocurría a 40 años de un golpe que tuvo su costado militar, represivo e ilegal, y su costado cívico y empresario personificado en la figura de José Alfredo Martínez de Hoz, en lo que constituyó una premonición del neoliberalismo que se instaló de modo orgánico en los 90.
Tras pasar junto al Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, en el Parque de la Memoria, Obama retomó su anuncio de desclasificar documentos y agregó: “Las democracias deben tener el valor de reconocer cuando no se está a la altura de defender los ideales que defendemos, cuando hemos tardado en defender los derechos humanos; ese fue el caso de Argentina”.
En ningún caso Obama pidió perdón por lo hecho, y los anuncios sobre desclasificación y autocrítica parecen más motivados por la coincidencia de su llegada con el aniversario del golpe que por un genuino interés en avanzar en esos temas tan ajenos al libre comercio. Mauricio Macri, que mientras Obama hablaba hacía gestos pidiendo que le alcanzaran su propio discurso, ni siquiera mencionó al terrorismo de Estado. Como leyó todo lo que dijo, ni siquiera puede atribuirse la omisión a un error y el aniversario del golpe quedó reducido a un tema fotogénico.
En la Plaza, razona Nora Cortiñas: “Son todos negocios. Y el fondo es que quieren reflotar el Alca, los tratados de libre comercio. Vamos a seguir resistiendo porque este pueblo no quiere que se saqueen sus recursos naturales, no quiere que se judicialice la protesta social, no queremos Protocolos como los que quiere hacer este gobierno, que son una continuidad de la Ley Antiterrorista que hizo el gobierno anterior. Acá lo que hay es un rechazo a Obama. ¿De què archivos hablan si no desactivaron Guantánamo, ni el bloqueo a cuba, ni los bombardeos a Siria y tantos países? ¿Qué afecto se les puede demostrar?”
Sobre los archivos: “Los que desclasificaron hace más de 10 años tenían tachados los nombre que no quieren que salgan a luz. Lo único claro es que los archivos y las tachaduras demuestran la participación de Estados Unidos en el terrorismo de Estado. Y ya que estamos hay que recordar que el gobierno argentino también tiene que hacer lo mismo: que abran los archivos que hay aquí cuanto antes”.
24 de marzo, a 40 años del golpe: La marcha inolvidable
 
Desaparecidos en democracia
La movilización también fue de palabras y de ideas.
Vanesa Orieta, hermana de Luciano Arruga (desaparecido cuyo cuerpo fue encontrado 7 años después como NN): “Nadie duda que la represión es una cuestión de Estado. Los funcionarios son parte del problema. Estamos en la actualidad con 200 desapariciones forzadas durante la democracia y más de 5.000 casos de gatillo fácil. Es evidente que hay un avance en la cuestión represiva y que esta es una democracia deteriorada”.
Pone como ejemplo la creciente prepotencia policial con respecto a jóvenes y adolescentes incluso de colegios privados (el caso del Sagrado Corazón de Jesús de Quilmes). “Hoy estamos entendiendo que si nos matan a un pibe matan a un ser humano, y eso tiene que ver no sólo con la policía o una familia judicial discriminadora y criminalizante, sino también con la actitud política de no querer resolver de raíz esta cuestión”.
Una sugerencia: “Son momentos para salir, para hacer cosas que nos mantengan vivos, porque necesitamos retroalimentarnos el ánimo”.
Pablo Pimentel, de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos: “Durante los gobiernos de Néstor y Cristina ocurrieron cosas gravísimas como la segunda desaparición de Julio López, la de Luciano Arruga, y tantos casos de violencia institucional. Este gobierno ha sido elegido por voluntad popular, hay que hacerse cargo. Pero está hipotecando a las generaciones que vienen. Las consecuencias del golpe fueron las desapariciones, los robos de bebés, la tortura, pero el objetivo central era endeudar a la Argentina y destruir la industria nacional con la apertura de importaciones. Algo parecido puede llegar a suceder ahora”.
Una señora pregunta: “¿Ustedes tienen algo que ver con Clarín? Se llama Florencia: “Estas marchas me energizan, por eso vengo siempre. Los medios dicen todos lo mismo así que no miro más nada. Ando por el suelo. Vengo acá, saco pila y adelante”.
Pasa el gremialista Claudio Marín de la CTA-Yasky: “Todo lo de Obama no ha sido torpeza sino provocación”. Ricardo Peidró, adjunto de la CTA-Micheli. “La marcha es impresionante, la cantidad de jóvenes y la reacción de la gente para entender que si Estados Unidos tuvo responsabilidad en los golpes, la tuvo también en las muertes y desapariciones. Por eso el rechazo”.
Otro momento impresionante lo generan personas con máscaras blancas que tienen escrito un número en la frente: 43, en referencia a los estudiantes normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, México. Y una bandera: Terrorismo de Estado Nunca Más. Yunuen pertenece a la Asamblea de Mexicanxs en Argentina: “Mi país es rico en recursos, como toda Latinoamérica, y la población es mano de obra barata, o consumidora de productos que entran por los tratados de libre comercio. Sin embargo las políticas neoliberales no responden a las demandas de educación, trabajo, vivienda. ¿Qué hace el Estado? Inventa la guerra contra el narco que en realidad viene a ser la guerra contra los pobres y las organizaciones sociales. Lo real es que hay un narcoestado, una fusión del narco con las élites políticas que están contra el pueblo”. Todo esto ocurre mientras Estados Unidos celebra el liberalismo mexicano, y el mundo de los negocios lo cataloga como un país con un excelente ambiente para las inversiones extranjeras.
“Desgraciadamente mucha gente sigue desconociendo las 7 guerras que Obama tiene en el mundo, siguen negando qe es un gobierno genocida, con una situación interna de violencia y discriminación contra negros y latinos. Obama viene aquí a hacer otro tratado de libre comercio, a vender más arma y a poner bases militares. No vino a beneficiar al pueblo trabajador argentino y esto desgraciadamente se va a ver con el tiempo” dice Yunuen.
La imagen de otro desaparecido en democracia: Diego Duarte era un chiquilín perseguido por la policía en los basurales de José León Suárez. Se escondió en la basura, la policía ordenó taparlo con más basura, y jamás se lo pudo encontrar. Ocurrió en 2004. La imagen del pequeño cartonero está en la remera de Ernesto “Lalo” Paret, que hoy trabaja organizando las cooperativas de recicladores de basura. “Esta es la plaza del pueblo, que vengan de un partido no es lo importante. Lo fundamental es el ejercicio de recobrar la memoria, el reencuentro de tantos compañeros diversos con un objetivo común. Y recordar que los 30.000 peleaban por lo mismo que hay que pelear hoy, y que ese Terrorismo de Estado hizo posible la desaparición de miles de compañeros, pero mirá cómo se multiplicó la cosa” dice señalando todo lo que nos rodea.
¿Qué generan las imágenes y denuncias sobre corrupción en el anterior gobierno?
“Pasó con el kirchnerismo, con el duhaldismo, con el delarruísmo, con el menemismo. Nos cuesta reflejarnos en eso. Pero algo es seguro: los compañeros que no están peleaban para tener otro presente que no es esa foto de la corrupción. Ni esa, ni las que seguramente no deben diferir mucho otros gobiernos y pueblos del país”.
Nuevo cruce con Nora, que no sólo no está cansada en este anochecer de un día agitado, sino está por ir a otro acto. Habla de algo que tal vez sea un piso, una base para la democracia que la sociedad volvió a construir con el acto: “Esta es la calle. Nadie va a borrar la memoria de este pueblo ni con decretos ni con carteles. La memoria está inscripta en cada uno de los argentinos. Está dentro de las vísceras de cada una y de cada uno. Esa es la memoria histórica, que jamás será borrada”.

Fotos: Nacho Yuchark/lavaca

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La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

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Pese a que el Congreso Nacional votó la Ley de Financiamiento Universitario 27.795, y rechazó con más de dos tercios de ambas cámaras la intentona de veto presidencial, y a que fallos judiciales ordenan su cumplimiento inmediato, el Gobierno de los Milei & los Caputo no la aplica. Para los organizadores de la movilización calculada en más de 1.500.000 personas en todo el país, esto no solo rompe lo relativo al presupuesto universitario “sino el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”. Todo lo contrario a lo que sucede hoy en la calle, donde la democracia queda expresada en la gente moviéndose en esta 4° marcha durante el período libertario, y de sectores que se plegaron y convocan a seguir resistiendo este tipo de políticas de daño social. Voces desde la calle que explican sin casettes por dónde moverse.

Por Franco Ciancaglini. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Hay muchos jóvenes.

Muchos docentes, directivos, no docentes.

Egresados, profesionales.

Muchas personas en todo el país.

En Mar del Plata, Córdoba, en Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca y así.

Hay una Plaza de Mayo repleta.

Hay gente que llega y gente que se va.

Gente que estuvo todo el tiempo.

Hay jubilados y jubiladas que marchan todos los miércoles.

Está el movimiento disca, también siempre presente.

Hay sindicatos, como la UOM o los Aceiteros, y parte de la CGT que brindó su apoyo y movilizó algunas columnas dispersas.

Hay carteles conmovedores.

Hay muchos jóvenes, de todos lados, sobre todo llegados de fuera de la Capital Federal.

Muchas personas que viajaron desde lejos para sumar su cuerpo, su cartel, su grito, su aplauso.

Que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.

Y no callarse.

“Milei cumplí la ley”

Es la cuarta.

Las tres primeras Marchas Federales Universitarias fueron las más masivas contra el gobierno de Milei. Esta no fue la excepción.

Desde el escenario calcularon alrededor de un millón y medio de personas movilizadas en todo el país.

Lo incontable es todo lo que sucede alrededor de esta bandera argentina que significa la universidad pública.

Una bandera que cobija a miles de generaciones que se reunieron hoy en la Plaza de una manera conmovedora: relatando, en esta crónica, cómo el acceso a la educación libre, gratuita y de calidad “cambia vidas, motoriza el ascenso social y brinda soberanía a un país”. Así lo sintetizaron en un documento leído por la FUA (Federación Universitaria Argentina” que se tituló: “Cuarta marcha federal universitaria: 203 días sin aplicar la Ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia”.

El planteo central: “El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato. Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario: es el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”.

Algunos datos de contexto:

  • Los salarios de quienes trabajan en las universidades argentinas bajaron el 34,5% en el mejor de los casos, o más del 40% según otros cálculos. Es como si en los últimos dos años no hubieran cobrado entre 8 y 10 salarios. Los números simbolizan lo presupuestario, pero tal vez no logren mostrar el daño institucional, social, familiar y personal que provoca la política del gobierno.
  • El actual es uno de los menores porcentajes históricos que el Presupuesto Nacional asigna a las universidades, en las que el 57,6% de los graduados son primera generación de sus familias en llegar a los estudios superiores. Esa posibilidad es una de las cosas que se está quebrando, como lo señalaban los cartones manuscritos en los que se leía: “Sin educación no hay futuro”.
  • La importancia que el gobierno de Milei le da a la educación se expresa en la aplicación de un nuevo recorte del Presupuesto Nacional de 3 billones de pesos en temas de energía, obras públicas, urbanización y hasta tratamientos contra el cáncer (63.021 millones de pesos que explican que la palabra crueldad tal vez ya no alcance para definir lo que está ocurriendo). Para el tema educativo, el recorte es de 78.768 millones de pesos.
  • Ese incalificable decreto de ajuste fue firmado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. El lado B de la situación aparece en casos como el $LIBRA o el ANDIS, donde se detectaron sobreprecios en sillas de ruedas, andadores, medicamentos y tecnologías para diversos tipos de tratamiento del orden del 200% en los casos más leves, hasta productos sobrefacturados en un 4.239%. A lo que habría que agregar 3%, Spagnuolo, Esper, Nucleoeléctrica, Adorni, posibles sobresueldos oficiales, entre otras cosas. 
  • Volviendo a lo estrictamente universitario, esta licuación económica va generando, además, un éxodo permanente de docentes que está vaciando una educación de calidad históricamente reconocida a nivel continental y global.
La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Docentes Uber

Los testimonios desde la calle permiten entender de manera simple la complejidad de lo que está en juego.

Primero, pequeñas escenas concretas. Lucía Darandal, estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, resume “lo más visible”: el salario de los docentes. “Cada vez les está costando más llegar a fin de mes. Muchos están teniendo más de un trabajo para poder sostenerse, muchos tienen familias que mantener. Ahí está el primer deterioro que se va acentuando. Lo mismo pasa con los trabajadores no docentes”. 

Las becas: “La beca Progresar quedó congelada en 35.000 pesos y eso prácticamente no alcanza. Hay estudiantes a los que cada vez se les complica más pagar el alquiler, porque recordemos que también hay estudiantes que viajan desde otros lugares de la Argentina”. Y los horarios: “Faltan horarios en el turno noche. Entonces hay menos posibilidades para que el estudiante trabajador pueda cursar”.

Desde Rosario, el médico y director del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas, Damián Verzeñassi, lo traduce en una imagen todavía más brutal: “Más de la mitad de los trabajadores universitarios cobran por debajo de la línea de pobreza” y agrega que hay docentes “que con lo que cobran no pueden pagar siquiera el costo del transporte para llegar a dar clases”. 

Rosario Kairuz, estudiante de Sociales UBA, cuenta cómo eso impacta directamente en las cursadas: “Las materias de la orientación en investigación prácticamente no cuentan con ningún tipo de horario. Se ofertan un cuatrimestre sí y otro cuatrimestre no”. Y agrega otro ejemplo síntoma del deterioro: “Quienes siguen la orientación de producción no cuentan con materiales ni con equipos para realizar los distintos talleres audiovisuales”. 

Nicolás Núñez, docente de Sociales e integrante de AGD, completa la escena desde el otro lado del aula: “El incumplimiento de la ley y los dos años de profunda pérdida del poder adquisitivo de la docencia universitaria nos empujaron a todos a buscar otras formas de sobrevivir: desde las clases particulares hasta manejar Uber o hacer trabajo freelance”. Le pone una cifra al éxodo: “Hay 10.000 docentes que ya decidieron abandonar las clases”.

Plata para la deuda

Más acá de los números, lo que aparece en la calle es que el conflicto universitario dejó de leerse hace rato solamente en términos presupuestarios. Ya no se trata únicamente de números, partidas o balances, sino de una marcha que Gonza Giles, escritor, periodista y divulgador sobre Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) y neurodivergencias, planteó,como “una defensa colectiva contra el descarte humano”. 

Gonzalo habló en nombre del movimiento de personas discapacitadas: “Nos quieren convencer de que ajustar es gobernar, que destruir derechos es modernizar, que dejar gente afuera es eficiencia. Necesitan que la sociedad mire al otro con sospecha, porque cuando logran que el pobre sospeche del que tiene una discapacidad, que el trabajador sospeche del estudiante y que todos sospechen de todos, el ajuste entra más fácil”. Por eso insiste en que “no es un problema económico, es ideológico. Porque plata hay. Lo que no hay es humanidad. Hay plata para deuda, hay plata para represión, hay plata para departamentos que no pueden utilizar, pero no hay plata para que una persona con discapacidad viva dignamente, no hay plata para universidades, no hay plata para ciencia, no hay plata para salud”. 

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario
Foto: Juan Valeiro

En la marcha volvió a quedar en evidencia que no solo la universidad es una consigna de unidad, sino que las luchas comienzan a entrelazarse unas y otras: los hospitales, la discapacidad, los jubilados, el trabajo. Por eso tuvo tanto peso simbólico la presencia de sindicatos como la UOM. “No es frecuente que los estudiantes y los laburantes estén juntados”, reconoce Darío Dani Román, metalúrgico, “pero en estos tiempos hace falta estar juntos”. Y agrega: “Estamos presentes en todas las luchas populares en las que haga falta estar para dar vuelta esta situación”. Desde la medicina, Damián Verzeñassi amplía: “Esto que está pasando con la universidad —que es lo mismo que pasa con los hospitales, con las personas con discapacidad y con los jubilados— debería ser un elemento más que suficiente para que todo el arco político no fascista se decida a organizarse, a unirse y a encontrarse”. 

En Sociales UBA, Rosario Kairuz cuenta que ya empezaron a discutir cómo sostener esa articulación: “Hay que unir esa lucha con docentes y no docentes. Los reclamos estudiantiles no pueden darse solos”. Nicolás Núñez, de AGD Sociales, insiste en que “esta marcha no puede ser un punto de llegada sino un punto de partida” y plantea recuperar algo de lo que ocurrió en 2024 con las asambleas interclaustros y las tomas de facultades. Para él, que habla desde la academia, “nuestra suerte está atada también a los reclamos de discapacidad y a los reclamos de tantos sectores postergados por este gobierno, con los que tenemos que unirnos, como los jubilados”.

El contagio

Pero… ¿cómo? La respuesta más repetida en la calle vuelve a ser la movilización. “Hay que seguir viniendo a las marchas, hay que seguir visibilizando y exigiendo”, plantea Gonza, y agrega que tanto el Poder Judicial como el Legislativo “tienen que ponerle un límite a este gobierno”. Darío Dani Román de la UOM, coincide: “La única arma que tenemos nosotros es salir a la calle, manifestarnos y sostener la pelea hasta el final”. Milagros y Facundo, estudiantes, lo resumen todavía más simple: “Seguir marchando, seguir protestando, para que se den cuenta de lo que quiere la gente”. Damián Verzeñassi suma otra dimensión: “La marcha de hoy tiene que decirles claramente que no les vamos a dejar pasar ninguna más”. Pero además propone “avanzar en una estrategia jurídica muy fuerte por incumplimiento de las funciones de los funcionarios públicos, desde el presidente para abajo, contra todos los responsables de no cumplir con una ley aprobada por el Congreso de la Nación”.

La última imagen que brota en la calle no es solo la de la crueldad, sino la de una brutalidad planificada. Gonza Giles lo explica claramente: “Necesitan universidades vacías porque el pensamiento crítico molesta. Necesitan personas aisladas porque los derechos organizan. Necesitan trabajadores cansados y estudiantes endeudados porque así envían un mensaje”.

Lo mismo dicen Vladimir y Adriana, de 19 años, pero ya orgullosos técnicos químicos. Mientras hablan levantan dos carteles que llaman la atención de todos: 

  • “Cuando la educación sea privada, seremos privados de todo” y 
  • “No se puede adoctrinar un cerebro lleno de conocimiento”. 

Las letras están prolijamente dibujadas, en colores, y recortadas con paciencia y dedicación. “Estuvimos haciéndolos desde ayer, buscando frases, viendo todo lo que dice la gente, juntando opiniones. Y quedaron estas”, cuentan ellos, que hablan sosteniéndose la mano uno al otro.

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Ella es de Moreno, él de José C. Paz. Egresaron de una secundaria técnica pública. Ella ahora estudia Ingeniería Aeronáutica en la UTN de Haedo. Él piensa anotarse en Agronomía. A ellos, además de todo, la universidad pública les dio el amor. Y desde ahí hablan:

“Vamos a ayudar a un comedor cerca de Cuartel V, en un barrio muy pobre. Hay familias a las que se les complica hasta estudiar. Regalamos hojas, útiles, lo que se pueda. Yo era de un barrio también muy humilde y mi primo no pudo estudiar, tuvo que dejar para ir a trabajar. Hacemos lo que podemos. Muchas veces no alcanza. Pero aunque sea una persona más que pueda estudiar, ya es una victoria”.

Él da vuelta el cartel y muestra la frase del otro lado: “Estamos acá también por vos, que pensás distinto”. Adriana dice: “Mucho se habla de que el odio se contagia, que vivimos una época de odio, que las redes muestran eso. Pero también el amor y la solidaridad contagian”.

Y sonríe.

Con esa sonrisa que contagia, y ese cartel colorido, revela que ella fue la responsable de que viniese su novio: “Esta es la primera vez que viene a una marcha. Yo ya había venido a la marcha antifascista. Así que bueno, ya traje a alguien más”.

Y la próxima, uno más.
Sí, sí. Ya hay dos amigos que querían venir y no pudieron por otros temas, pero tenían ganas.

Vladimir: ¿y qué te pareció tu primera marcha?
Nervioso al principio, la verdad. Pero estuvo muy bueno.

¿Por qué nervioso?
No sé, siempre las veía desde afuera y parecía otra cosa. Pero estuvo re bien la experiencia.

Ahora sonríen ambos.
Y saludan antes de desconcentrar por Diagonal Norte rumbo a tomarse dos micros y un tren para volver a su casa.

Sobre esa avenida céntrica, donde se recorta el Obelisco, pasarán 

  • junto a un joven con una remera de 2 Minutos y un cartel que dice: “Estéticamente superiores”, con la cara deforme del Presidente. Una ironía sellada con la firma de la Escuela Superior de Bellas Artes Antonio Berni.
  • Cerca de Luna, de siete años, de la mano de Gloria, su mamá, chocha porque está caminando por la calle y no por la vereda.
  • De una joven que tiene un cartel que da ganas de llorar: “Mi sabiduría viene de esta tierra”.
  • De un ruidoso grupo de la Escuela Secundaria de la Universidad de San Martín que trajo varios hits. El mejor:

“Con las lágrimas de Adorni
vamos a hacer una cascada
para que se metan todos
los pibes de la barriada”.

La gente desconcentra y va cantando “eaea” y también:

“Si el presupuesto no está
qué quilombo que se va a armar”.

La sensación es, como decía Gonza, que este es un punto de largada y no de llegada.

Que la cosa sigue.

En la calle, pero también en los barrios, en los comedores, y en las aulas.

Sigue cada miércoles en el Congreso.

Y todas las veces que hagan falta.

Porque hay muchos jóvenes.

Docentes, directivos, no docentes.

Egresados, profesionales.

Muchas personas en todo el país.

En Mar del Plata, en Córdoba, Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca.

Hubo otra Plaza de Mayo repleta.

Hay gente que, aun cuando todo terminó, sigue llegando.

Hay más carteles conmovedores.

Hay muchos jóvenes que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.

Y no callarse.

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Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

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Desde hace dos semanas la comunidad educativa autoconvocada está en las calles de toda la provincia exigiendo una suba salarial (el sueldo básico está apenas por encima de los 300 mil) y no “migajas”. Las mesas paritarias, las subas insignificantes y las palabras del ministro de Educación que colmaron la paciencia. El pan y el té que simula una cena, la falta de escucha de los sindicatos a las bases y un aviso: “Seguiremos en las calles hasta que el salario digno sea una realidad”.

Por Francisco Pandolfi. Fotos de Aníbal Aguaisol

–El sueldo no alcanza ni para comer.

Dora Palacios es profesora de Historia, preceptora y referente escolar en Trelew.

También es una de las –y los– miles de docentes chubutenses autoconvocados desde hace dos semanas en las calles de toda la provincia por un reclamo salarial que aún no tiene la respuesta esperada.

Un maestro de jornada simple, un preceptor, un profesor con 20 horas cátedras semanales tiene un sueldo básico de 304 mil pesos, que con los adicionales llega a 700 mil (con los aumentos prometidos en las últimas horas rondarán los 800). “Los alquileres en la Patagonia son altísimos, arriba de los 600 mil, y a eso hay que sumarle unos impuestos carísimos”, le cuenta a lavaca.

Enumera con la cadencia de quien tiene una carga enorme en la voz: luz, gas, agua, comida, vestimenta. De lo general va a lo particular: “Muchos docentes cuentan en las asambleas que no tienen un plato de comida en la mesa, que la cena es un pedazo de pan y un té, que les han cortado los servicios, que no tienen teléfono, que ya no pueden pagar el alquiler”. Y de lo particular a lo propio: “Otros estamos bicicleteando con la tarjeta, cobramos, pagamos, cobramos, pagamos, nos estamos endeudando permanentemente porque el sueldo no alcanza para comer”.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Salir a la calle

El salario docente de Chubut es el peor de la Patagonia y uno de los más bajos del país, junto a Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Misiones, La Rioja y Catamarca.

La primera manifestación surgió como surgen las cosas en Chubut, de forma exprés y cuando no se aguanta más. “Desde diciembre pasado la conducción de ATECh –la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut, el sindicato más grande– se arrogó el triunfo de la paritaria permanente, que para las y los trabajadores no significó ningún logro. Se reunieron varias veces con el gobierno pero no nos ofrecieron nada”.

La gota que rebalsó el vaso –o una cristalería completa– fue la reunión del 29 de abril en la que el gobierno provincial –al mando de Ignacio Torres y cuyo ministro de Educación es José Luis Punta– ofreció un incremento del 1,3%. Dora estaba en la vereda, esperando junto a cientos de docentes: “Quienes estábamos afuera solicitamos la renuncia de las conducciones sindicales por aceptar un aumento insignificante, tuvieron que huir del lugar. A partir de ahí salimos a la calle todos los días con diferentes acciones”.

Marcha de antorchas, festivales, ruidazos, ollas populares, feria de emprendedores, asambleas y movilizaciones masivas que tienen en vilo a la provincia y al gobierno. “El 23 de abril realizamos un hito histórico: un faltazo masivo sin que los gremios llamaran al paro”. El 29, en la reunión de conciliación obligatoria dictada por la secretaría de Trabajo, la concentración masiva fue reprimida con gases lacrimógenos por la Policía. ¿La respuesta popular? Otra movilización. Y carteles, muchos carteles:

  • Docentes con sueldos indecentes.
  • Al que miente le crece la nariz (con la imagen –retocada– del gobernador Torres)
  • Basta de mentiras, amenazas y presión.
  • Se busca por precarizar al docente (con la cara del ministro Punta).
  • Salud mental es llegar a fin de mes.
  • Ratas.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Migajas

Las protestas no sólo suceden en la capital, sino en toda la provincia: Trelew, Puerto Madryn, en la meseta, en Chacay Oeste, Gan Gan, Las Plumas, Paso de Indios. Otro mojón que colmó la paciencia fueron las palabras del ministro Punta: “Buscamos que ningún docente cobre menos de 800 mil, de una manera solidaria, casi”, dijo balbuceando una frase que la comunidad educativa lo tomó como una burla.

–No vamos a aceptar migajas. Mientras a los docentes nos ofrecieron un 1,3%, le aumentaron a su planta política un 200%. No hay dudas: plata hay, pero no quieren ponerla donde corresponde” –dice Dora, que hace 48 años nació en La Pampa y desde hace 45 fue adoptada por Chubut.

Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Ante la masividad del reclamo, este miércoles 6 de mayo hubo una nueva reunión paritaria donde el gobierno ofreció un 3,4% –valor del Índice de Precio al Consumidor (IPC) del mes pasado, más un 4%: o sea, una suba del 7,4%. En junio, un punto más y en julio otro punto más.

–No satisface nuestra demanda para nada, es un aumento en el bolsillo de entre 60 y 70 mil pesos que terminaríamos de cobrar en agosto. Es una tomada de pelo. Siento mucha bronca contra los sindicatos que nos dejaron sin respaldo y sin escucha; mucha bronca contra un gobierno que nos dice violentos, cuando violencia es tener un sueldo básico de 300 mil pesos.

Los sindicatos cuestionados que se sientan en la mesa paritaria son ATECh, SITRAED –sindicato paralelo alineado al gobierno–, UDA –Unión Docentes Argentinos–, SADOP –docentes privados– y AMET –magisterio de enseñanza técnica–. 

Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

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Tres escuelas, tres turnos, muchas deudas

-Queremos estar en las aulas con nuestros estudiantes, pero no con sueldos de hambre.

Reafirma Dora, que estudió en la Universidad Nacional de la Patagonia y desde hace 17 años es profesora de Historia del nivel secundario, además de preceptora. Trabaja en tres escuelas y en los tres turnos, mañana, tarde y noche. Dice que volvería a elegir esta profesión, pese al salario que no alcanza y otros condicionantes: falta de insumos, condiciones dignas para trabajar, escuelas sin calefacción donde llueve adentro. Otro ejemplo que lo dice todo: “Usamos manuales de la provincia de Buenos Aires, no tenemos un diseño de currícula propia”. 

 ¿Cómo sigue el curso de esta historia?

Organizados de manera autoconvocada, decidiendo en asamblea. No vamos a bajar los brazos hasta lograr un aumento del 100% del básico como mínimo y un sueldo de bolsillo de un millón y medio. Desde hace quince días exigimos paro por tiempo indeterminado y acá seguiremos: hasta que el salario digno sea una realidad.

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MU 212: El fin de un mundo

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MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.




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El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur


Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.

POR FRANCISCO PANDOLFI




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El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande


Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




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A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera

De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




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Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable. 

FRANCISCO PANDOLFI




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La guerra invisible: la Antártida en la mira


Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?

SERGIO CIANCAGLINI




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Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.

Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.

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Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial

En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.

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Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.

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Patagonia rebelde

Crónicas del más acá por Carlos Melone.




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Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot

Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.

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