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El legado de Barrick

El pueblo de Jáchal cumple una semana de asambleas y movilizaciones, con un pico de 6.500 personas el viernes y la iniciativa encaminada de una nueva marcha a la capital sanjuanina para presentar un proyecto de ley que prohiba la megaminería con cianuro en toda la provincia. ¿Qué (no) deja la mina?

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El pueblo de Jáchal cumple una semana de asambleas y movilizaciones, con un pico de 6.500 personas el viernes y la iniciativa encaminada de una nueva marcha a la capital sanjuanina para presentar un proyecto de ley que prohiba la megaminería con cianuro en toda la provincia. También se cumplen diez años desde que Barrick Gold comenzó a producir en Veladero. ¿Qué (no) deja la mina?

El legado de Barrick

Ojos que no ven

En Jáchal e Iglesia le dicen “la báyik” y la ubican con el brazo estirado en dirección al noroeste y arriba, en algún lugar de la Cordillera de los Andes. La nombran como quien habla de una prima lejana que llegó para entrometerse en la vida y la paz cotidiana de una familia (de su pueblo), hace ya diez años o quizá más.
En el centro de Jáchal la presencia de la empresa se reduce a una oficina (que cambió de dirección el lunes después del derrame de 224 mil litros de cianuro sobre el arroyo Potrerillos) y también a alguna campera roja con el logo de Barrick Gold, vestida por ex mineros o familiares que la siguen usando porque está buena. Los vecinos calculan que hoy, de los más de 3 mil contratados que dice tener la mina, apenas 30 son de Jáchal y tienen camperas nuevas.
En las rutas cada tanto se ven pasar colectivos que llevan y traen personal desde San Juan o camiones que llevan y traen combustible o cianuro, pero más allá de esas referencias, la convivencia con Barrick se fue volviendo costumbre a partir de los casi 200 kilómetros, y todas las montañas, que separan visual y físicamente al pueblo de la mina.
Lo que une a Jáchal con Veladero es el agua, el agua del Río Jáchal que se carga del Río Blanco, de Las Taguas y en la naciente del arroyo Potrerillos, sobre el que la empresa derramó, al menos, 224 mil litros de cianuro el domingo 20.

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El río Jáchal

Los vendidos

La noticia del derrame llegó por Whatsapp como la confirmación del peor pronóstico de la asamblea de Jáchal que ya en 2004 alertaba sobre los impactos de la instalación de esta mina; y, también, como la gota que rebalsó la paciencia de todos los sanjuaninos que fueron comprobando, en todo este tiempo, cómo las promesas del progreso y desarrollo minero se convirtieron en mentiras.
“Hubiera preferido no tener razón”, dice Silvina, profesora de biología y parte de la vieja guardia que en 2004 alertó del peligro del cianuro y, junto a otra decena de jachaleros, terminaron tildados de “locos”. “Nosotros tenemos una posición tomada desde hace muchos años y la hemos advertido. Me pregunto: ¿El gobierno y la empresa tuvieron tanto poder? ¿O la asamblea se equivocó en el modo?”. Silvestre, otro de aquella y de esta asamblea, responde con una teoría: “Barrick no compró a la gente: la gente se vendió”.
Fredy Espejo, vecino de Iglesia, confiesa ser uno de los vendidos y hace la historia larga que cuenta la estrategia que utilizó la empresa para desembarcar con éxito en el departamento de Iglesia: “Mi padre sembraba lechuga y porotos; las semillas de Iglesia eran muy famosas. En los 90 nos instalaron un control fitosanitario y no pudimos sacar más semillas de Iglesia: papa, ajo, porotos. Después vino la otra parte, y es que una empresa llamada La Nogalina SRL fue comprando a muy buen precio las tierras que eran de siembra. Ellos ofrecieron comprar la tierra y seguir cultivando y dando mano de obra. Y así fue”.
Fredy empezó a trabajar como jornalero en siembra, raleo y cosecha de peras y manzanas, que luego eran exportadas a Holanda. “Pagaban buen sueldo, en blanco, todo bien, pero de pronto dijeron: ‘no cosechamos más’. Y nos empezamos a mirar entre nosotros: ‘¿qué hacemos?’. Entonces fuimos para arriba”, dice, mirando la Cordillera de los Andes. “Antes de llevarnos a la mina nos crearon la dependencia laboral”. Además, marcaban el fin de una agricultura que nunca volvería a ser la misma.
Fredy trabajó durante diez años en los distintos puestos que la Barrick tuvo en la montaña y cuenta con gracia el momento en que la empresa descubrió que ahí había oro “en el pozo 38”. Su historia, que será contada en la MU de octubre, sigue con su labor en la parte de control ambiental de Barrick, su posterior despido y persecución. Hoy Fredy reparte cartas de OCA, vende seguros y tiene su pequeña siembra, todo parte del rebusque para sobrevivir.
Dice Silvina, de Jáchal: “Nunca estuvimos en contra de los laburantes. Teníamos corazón y lo seguimos teniendo. Hay mucha gente que en ese momento pensó con la panza y las tripas de los hijos. Y el corazón y la materia gris quedaron relegados porque nos hicieron creer que no quedaba otra. Como pueblo tenemos que hacer un mea culpa al respecto”.

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Silvia

La década minera

Jáchal era mundialmente conocida por sus cebollas, según cuenta el agricultor Bernabé, por una composición particular del agua que las hacía jugosas. Hoy ya no lo es más. Silvina: “Mi papá era un tipo productor de cebollas y no lo es más. Por diferentes motivos, pero nunca más pudo arrancar. Porque tampoco hubieron políticas aplicadas para impulsar a los pequeños y medianos productores. La mina se llevó todo. Al no impulsar estas políticas y darle tanto vuelo al trabajo minero, quedó como que no quedaba otra que trabajar en las mineras”.
“No han sido capaces ni de mantener lo que tuvimos antes del 2000”, dice María Inés, maestra rural. “No tenemos la agricultura, el agua está contaminada, el desarrollo que venía a partir del desarrollo minero tampoco está. ¿Para quién es sustentable? Para nosotros los jachalleros no lo es”.
Otros indicios del anunciado progreso:
-“Somos los mismos 20 mil habitantes que hace 20 años”, compara Rodolfo.
-“El hospital parece una sala de primeros auxilios”, afirma Leonesa, y todos asienten.
-Jorge, mecánico de Rodeo, dice lo mismo de ese pueblito iglesiano: “Gracias a dios soy papá hace 3 años y conocí una sala de pediatría: 4 paredes, una ventana, una cunita y listo. No hay insumos”.
En el hospital de Rodeo no se hacen partos. La mutación en estos diez años del hospital, describe Jorge, es la misma que en Jáchal: “Es una sala de primeros auxilios”.
Silvia, vendedora de ropa cuenta de un crecimiento: “Si hay un crecimiento fue de un 5%, lo que más pudo haber crecido acá son los electrodomésticos. Pero, por ejemplo, éstos de en frente que venden comida, a ellos los hicieron inscribirse como grandes contribuyentes, como proveedor del Estado para darle alimentos a la Barrick, pero al final jamás les pidieron”. Silvia suma la historia de una ferretería quebrada por las promesas: “Yo tengo un amigo que tenía una ferretería y le hicieron comprar un montón de cosas. Creía que iba a vender todo eso y el chico cerró porque se metió con ese material y no compró lo que le vendía al cliente de todos los días”.
Además de las anécdotas aisladas que terminan armando un panorama, en Iglesia ocurrió en febrero una marcha de desocupados que reunió a 50 iglesianos que marcharon desde el Municipio hasta la sede de Barrick para pedir trabajo. “Yo calculo que hay en el Departamento de Iglesia un 60% de la fuerza laboral sin trabajar”, dijo Hernán Montaño, uno de los afectados. Las únicas oportunidades, según relató, son las obras públicas del Municipio “pero que involucran al dueño de la constructora y algún ayudante; son contadas, realmente muy pocas y las posibilidades laborales son casi nulas”. Montaño cuenta que manejan una base de datos de 450 iglesianos desocupados.
Jorge, de Angualasto, mientras mira a su hijo jugar al fútbol en el equipo del pueblo dice que la realidad es más compleja: “Yo ahora estoy desocupado, pero tampoco se puede decir desde afuera que la mina se cierre, porque hay gente que vive de esto. Es complicado. Es cierto que no hay trabajo y también lo del agua… Yo no sé, si sigue así nos vamos a volver un pueblo fantasma”.
El derrame de cianuro ahora “ha generado un impacto no sólo ambiental, sino económico y social. ¿Quién te compra un cultivo de acá ahora?”, pregunta Silvina. El golpe al turismo también fue otro de los efectos inmediatos: las reservas en los hoteles se cayeron tras la noticia del derrame.

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Roberto

La mala palabra

Entre los balances también entra la sensación de que en Jáchal hay más enfermos que antes. El famoso “algo está pasando” que precede al espaldo científico, y lo reclama.
El atractivo del trabajo minero fue siempre y únicamente la alta remuneración, que puede rondar entre 30 y 40 mil pesos, aunque en la práctica, según cuentan empleados actuales, existen distintos tipos subcontratos como maniobras para eludir los sueldos del sindicato AOMA. “Hay más de 500 empleados con sueldos del sindicato de comercio”, asegura Roberto, uno de los trabajadores mineros vecinos de Jáchal.
Los sueldos intentan equilibrar las condiciones laborales: “Creo que nadie se fue a trabajar a la mina por gusto, a estar a 4.500 metros de altura, a morirte de frío, a enfermarte de presión arterial, estar lejos de tu familia 14 días”, dice Roberto, quien por estar tanto tiempo fuera de su casa, asegura: “perdí el respeto de mi hijo”.
Roberto es en los papeles contratado de Barrick, aunque su médico le prohibió “subir” hace 2 años. En los estudios le encontraron fibrosis pulmonar e hipertensión arterial. “Se me agrandó el corazón”, grafica él, en su casa que es a la vez una tienda de zapatos.
Deolinda sostiene que en Jáchal hay una mala palabra: cáncer. Ella lo tuvo y, según cuenta, se operó y ya está salvo. María Inés, por su parte, relata que tiene tres personas en su familia con esa enfermedad.
Silvia tiene una casa de ropa frente a la plaza principal, una de las más exitosas de Jáchal, al que se acercan muchas mujeres. Hace dos años, junto a clientes y comandadas por una psicóloga social formaron un grupo llamado “Cadena de luz” que reúne a mujeres con cáncer. “Tratamos de ayudarnos y darnos afecto, decir “te va a pasar esto con la quimio”, enseñar a cómo poner el pañuelo; tenemos pelucas para el que quiera usarlas, o gorritos en invierno. A la gente le cuesta mucho aceptar que tiene cáncer”. El grupo reúne a casi 30 mujeres de Jáchal.
La casa de ropa se ha transformado así en una clínica de contención psicológica. Qué percibe desde ese termómetro: “Yo lo que estoy viendo es mucho cáncer de hígado. Puede ser por la alimentación, para mí es por el agua. El agua siempre ha tenido mucho arsénico. Y te estoy hablando de que sabemos cáncer de mujer. De hombres sé que hay muchos también”. Su marido, ex intendente del municipio, murió a los 47 años por un cáncer de riñón.
Dice sobre la atención médica: “Todos los pacientes oncológicos viajamos a San Juan, acá no hay oncólogos ni el hospital tiene herramientas. Por eso no existen las estadísticas”.

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Mariano Magnifico: Actor, bailarín y examinador del lenguaje

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Utiliza las redes para difundir ideas sobre cómo hablamos para hacer pensar y reír, pero también para «tejer comunidad» a través de discursos. ¿Educador o performer? Las malas palabras, el shock, la literatura y su marca «Hablen bien, forros»: vida y obra de este joven multidiplomado que estudió Letras y hace temporada en Mar del Plata.

Por Carlos Ulanovsky

Actor, músico (completó la tecnicatura en canto en el conservatorio Manuel de Falla), figura del teatro musical, Mariano Magnifico (sin tilde) es licenciado en Letras por la Universidad de Buenos Aires, tiene una maestría en Sociología de la cultura por la Universidad de San Martín y está a una materia de recibirse de filósofo.

Nunca se rindió porque, una vez, medio en broma, bastante en serio -y también siguiendo una inequívoca tradición familiar: padres y hermanos docentes – el bailarín (discípulo de Elizabeth de Chapeaurouge) sacó a bailar a la forma de hablar de los argentinos.

El performer se convirtió en comunicador, el dramaturgo y productor devino en un original examinador (algunos ya le endilgaron el hoy inevitable título de influencer) de la lengua”.

En Instagram y TikTok más de 700 mil seguidores consultan sus instrucciones. Pero, avisa, también está identificable en todas las redes con su nombre y apellido: Mariano Magnifico, sin tilde.

Mariano Magnifico: Actor, bailarín y examinador del lenguaje

Foto: @brunogreppi

Mal hablados

Una vez, explicando las diferencias entre sino y si no, se desayunó con la sorpresa de que su explicación se había vuelto masiva, o como ahora debe decirse, se viralizó. A salvo del virus, la fuerte repercusión lo enfocó en la nueva tarea.

No solo lo ponían de la nuca el uso inadecuado de ciertos términos (“Si tendría” o “Si podría”, ilustra) sino que, en alguna ocasión, explicando con glamour y documentación que “había un hacia con h y con c y un Asia que es escribe con mayúsculas, que lleva s y es el nombre de un continente”, cayó en la cuenta que entre el lenguaje cotidiano y él había algo personalísimo.

La coloquial frase de presentación – “Hablen bien, forros”- se convirtió en el 2022, post pandemia, en el libro La divina lengua (editado por Galerna); luego en un unipersonal que sigue representando; y más adelante en un canal de YouTube por suscripción, por el momento gratuito.

No admite que esta nueva actividad que desarrolla con esmero y conocimiento sea su lado B. “Soy todo Lado A e intento compartir con el público lo que tengo”, dice quién sigue en plena actividad artística. En años recientes integró los elencos de La selección musical y Benito de la Boca; de Teresita, una vida de mierda y de Kinky Boots; de Al bárbaro le doy paz, tributo a canciones de María Elena Walsh y de Pretty Woman en donde personifica a un celebrado recepcionista de hotel.

Es posible imaginar que todo pudo haberse iniciado por ser el portador de ese pedazo de apellido, original de la región de Molise, en el centro sur de Italia. Con seguridad apellidarse de ese modo no le ahorró explicaciones, o la necesidad ajena de acercarse con chistes como ‘¿Cuándo vas a Mc Donald’s comés la Mcnífica?’.

Lo magnífico de su Magnifico es que no lleva acento y proviene del verbo magnificar que, de acuerdo a un diccionario confiable, significa “engrandecer, alabar, ensalzar”. Una vez más aclara: “Mi apellido no lleva tilde, según la teoría, porque la tilde no existe en italiano. Pero yo creo más bien que es por la poca ortografía que tenían los trabajadores que anotaban a los inmigrantes”. Se ataja y afirma: “No me considero un educador. Ni a mí mismo me educo. Me cuesta decir que soy especialista en algo. Mi vida fue siempre una chicha y limonada a la vez. A partir de La divina lengua los senderos bifurcados se unificaron en una sola locura”.

Rechaza la presión de los saberes consagrados: “En lugar de erudito, soy eructito”. Relativiza: “Vivimos en una sociedad del shock y el lenguaje es representativo de ese modo de vida”. Lo cierto es que ahora no solo gasta zapatos sobre escenarios cantando, bailando y haciendo morisquetas, sino que sube a ellos para ofrecer charlas, talleres y presentaciones personales.

A la manera de los renacentistas del siglo 16 interesados en distintas disciplinas, Mariano es un representa siglo 21 de esa corriente. En el invierno de 2024 estrenó en el San Martín la obra Instrucciones para un mundo posible, una dramaturgia inspirada en la literatura de Julio Cortázar. Actualmente sigue trazando líneas de investigación para la cátedra de Literatura Francesa cuyo titular es Walter Romero y para el Instituto Artes del espectáculo que lidera Jorge Dubatti. Como si fuera poco sumó experiencias como coach vocal, co condujo programas de radio y escribió ensayos que publicaron distintas revistas culturales.

Malas palabras

Allí se lo ve en pantalla actuando animados y coloridos cortos a los que, con mucha solvencia, guiona, filma, edita e interpreta. A la manera de un locutor de informativo, con una botella como micrófono relata. Un ejemplo: “Terrible accidente en la autopista. Hubieron cinco damnificados. El verbo haber es un verbo impersonal, que quiere decir que solo se conjuga en su tercera persona del singular…De paso cañazo se escribe así (sobreimprime la palabra “haber”). Una de las formas del pretérito es el famoso “hubo”, que tantos problemas nos trae. Entonces, decimos “hubo un accidente” o “hubo muchos accidentes” …Pero qué, entonces ¿el hubieron no existe? Claro que existe: se usa estrictamente cuando viene acompañado de un participio”.

Del mismo modo, en otros recortes se mete a explicar las diferencias del verbo poner o los usos correctos de los sustantivos patronímicos.

En un recordado congreso internacional, Roberto Fontanarrosa reivindicó a la palabra “pelotudo”, como una de sus “malas palabras” preferidas “por su imbatible sonoridad”. En sus videos Magnifico no las evita. Ya el “Hablen bien, forros” es un slogan duro pero difícil de reemplazar “o cuando se interroga ¿por qué hablamos tan para el ortográfico?”.

También cuando canta La milonga de las porongas (en co autoría con Ernesto Biasotti) o al informar que “todas las palabras que terminan en culo llevan tilde”.

Cuenta que algunos docentes le dicen que sus videos son excelentes, pero como tienen malas palabras no los pueden compartir con los alumnos. Opina: “Yo los escucho y les digo, no te preocupes, los chicos también las dicen. Y ustedes, los maestros, también”. Sigue: “A mí me gusta Forro. La F, la O, la doble R, toda esa composición la vuelve genial. En el libro le dedico una sección a las malas palabras. Las reivindico. Son geniales, territoriales, nuestras. La mejor traducción de la emoción en palabras”.

N del R: No solo es una cuestión de infancias. Tenemos un presidente de la nación que con demasiada frecuencia apela a las llamadas malas palabras para retar a quiénes no pensamos como él. Y ni hablar de algunos encumbrados funcionarios que llegaron alto a pesar de su muy reducida dotación de palabras.

Mariano Magnifico: Actor, bailarín y examinador del lenguaje

Foto: @brunogreppi

Tejer comunidad

Magnifico seguirá actuando. Lo espera una temporada en Mar del Plata, que alternará con su propio unipersonal y el cuidado de su trío vocal, las marplatenses de Vox Popurri.

En otros tiempos, para ganarse la vida, ofició de estatua viviente, cantó cumbia, se metió dentro de un disfraz de conejo de pascua para una promoción y cantó a la gorra recorriendo algunas ciudades de Italia (“Fue un enorme entrenamiento. Creo que jamás habría podido hacer mi unipersonal si no hubiese sido por esa experiencia”). Pero no solo eso: ahora es, también, como su abuelo Sebastián, natural de Tortorici, Sicilia, ciudadano italiano. “Uno tiene una lucha personal para que las personas puedan usar la lengua en función de la comprensión comunitaria, de la escucha, de la opinión. Luchas que tienen muchas e injustas resistencias en estos tiempos”, se plantea quién se propone seguir aclarando aquellos eternos dilemas de gramática, sintaxis y ortografía.

¿Militancia? ¿Intencionada didáctica para intervenir en la batalla cultural? Explica: “Me interesa el lenguaje en general y la construcción de los discursos éticos. La gente está perdiendo la capacidad de desengranar esa trama. ¿Sabías que texto viene de trama, que significa tejido? El propósito es ayudar y hacerlo con humor. Una especie de gesto hacia la comunidad que se sigue haciendo preguntas como ‘¿esto va con v o con b?’ “.

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Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

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Gabriel González, 45 años, pintor, fue asesinado por personal de la Policía de la Ciudad el jueves navideño en el barrio de Lugano, en un nuevo caso de gatillo fácil que además fue registrado por las cámaras de los vecinos. Gabriel intentó intervenir cuando la policía le estaba pegando a uno de sus hijos. Estaba sin remera, descalzo, desarmado. Lo fusilaron a corta distancia, las imágenes que aquí reproducimos están disponibles y se observa perfectamente quién le disparó. En el barrio sostienen que hubo violencia policial, además, sobre algunos de los testigos, para que hagan el silencio necesario para permitir la impunidad del y los autores.

En la foto de portada se ve a la derecha a Gabriel en el momento en el que es impactado por los disparos policiales.

Además de su trabajo como pintor, Gabriel se dedicó especialmente a la contención de jóvenes con consumos problemáticos. Presentamos la información publicada por el diario Tiempo Argentino, integrante junto a lavaca de la Unión de Medios Autogestivos, un símbolo y una realidad sobre la violencia institucional de estos tiempos.  

Amigos, allegados y vecinos de Gabriel González, el muchacho de 45 años que murió en medio de una violenta represión de la Policía de la Ciudad, ocurrida en Navidad en Villa Lugano, marcharon en reclamo de justicia. La familia aseguró que fue asesinado a mansalva y denuncia un nuevo caso de gatillo fácil. 

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Las lágrimas de Nelly, la viuda de Gabriel González. (Foto: Gentileza Pablo Lecaros)

Nelly, la viuda de Gabriel, aún habla de su marido en tiempo presente. En diálogo con la prensa que se movilizó hasta Cruz y Escalada, en Lugano, donde se concentró la movilización, expresó: “Hace más de 25 años que comparto con él, que vivo con él, que la luchamos, salimos a laburar todos los santos días. Tanto él como yo, salimos a trabajar para tener las cosas que tenemos y lo que pudimos construir. La peleó siempre. No es una mala persona. No se merecía morir de esa forma. Quiero justicia por la vida de Gabriel”. 

La mujer recordó que llegó a la escena del crimen cuando a su pareja “ya le habían pegado. Tenía toda la cara ensangrentada. En todo momento traté de pararlo y que no le sigan pegando, porque lo estaban lastimando. Escuchaba cómo lo incitaban a pelear con ellos. Todo el tiempo lo incitaban a pelear. Él estaba enojado y ellos eran cada vez más. Le dieron un tiro muy de cerca”. Nelly también recibió heridas en las piernas y en los brazos. 

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.

Entre sollozos, la viuda pidió a sus vecinos que no la dejen sola. “Luchemos. No es la primera vez que pasa algo así. Ellos vienen a matar, no vienen a apaciguar las cosas, a tranquilizar, sea lo que sea que esté pasando. Al amigo de él lo cagaron a palos, lo llevaron a la comisaría y le dijeron que no diga nada”. 

La mujer se refiere al amigo de Gabriel que en los videos, donde quedó registrada toda la secuencia, se advierte que intenta calmar a la policía. Gerardo, el hermano de la víctima, también mencionó “al muchacho que se llevaron preso, lo golpearon y lo amenazaron que lo iban a matar, le dijeron que conocían a su familia y a su casa. Para que no declare”.

Según pudieron reconstruir, el amigo de Gabriel fue liberado de la Comisaría 8A a eso de las 5 de la madrugada de este viernes. “Le aflojaron todos los dientes, le pegaron en las costillas entre el policía que disparó y había otro peladito. Todo para encubrir la cagada que se mandaron ellos”.

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.

Por su parte, la abogada de la familia, Romina Ávila, precisó que “cuando le tiran a Gabriel, le tiran estando totalmente desarmado, indefenso y a una distancia prudencial del personal. Esto quiere decir que en ese momento no estaba agrediendo al personal. Tampoco se puede argumentar que hubo un exceso en legítima defensa, es lo que nosotros llamamos gatillo fácil”.

La asesora de la familia señaló en Radio Con Vos que esperan los resultados de la autopsia y las pericias, cuyos análisis preliminares deberían estar para este sábado. “Está documentado que quien dispara es un policía que bajó del patrullero. Tenemos su rostro, imagen por imagen. Ahora a pedido de la justicia, la Policía de la Ciudad, debería identificarlo”, esgrimió.

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.

Gabriel era pintor y solía contener a los chicos del barrio que padecen consumo problemático. De hecho, comenzó con esa tarea social tras un contexto de abuso de drogas por parte de su hijo. “Era una persona humilde, hijo de migrantes, muy pujante, una persona que trabajaba y en ocasiones como esta, un festejo popular, participaba. Lo grave de su conducta ayer fue salir a la vereda a compartir con los amigos, sus vecinos. Es común eso acá. Los encuentros se comparten por más que a ellos no les gusten. Es parte de la cultura”, analizó la abogada. 

“Acompañaba a chicos con consumo, porque con su hijo dio una larga lucha por esa misma situación”, añadió Ávila, quien concluyó: “La Policía de la Ciudad sigue deambulando y caminando por acá. Son los mismos policías de la Comisaría Vecinal 8A que ayer estaban tomándole declaración a sus mismos compañeros que horas antes habían ido a herir de muerte a GabrielConviven con nosotros y el miedo es grande y está”

Respecto a la autopsia, la mujer indicó que los restos fueron trasladados este viernes a las 8 a la morgue judicial y que los resultados «van a ser sumamente clarificadores de lo que creemos y que sostenemos como teoría del caso, que para nosotros se trató de un hecho de violencia institucional. Que no tuvo ningún tipo de defensa, ni exceso en legítima defensa por parte del personal policial».

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.

“Mi primo asesinado por la policía era un chico trabajador, nacido acá en el barrio, en la Villa 20. Era papá de Dante y Ángel de 21 y 25 años. Re familiero. En cumpleaños o reuniones familiares él siempre estaba en la parrilla haciendo el asado. Le encantaba compartir, era fanático de la pesca, un arquerazo del equipo del barrio que hace poco salió campeón. Cariñoso, amable, sencillo, solidario. Gabriel era muy valiente, no le tenía miedo a nada”, dijo a Tiempo Oscar Villaverde, primo de Gabriel y docente de la Escuela Técnica N° 13, Ingeniero José L. Delpini de Villa Lugano.

Fue el propio Oscar quien publicó en las redes en la tarde noche de ayer el asesinato de su primo: “Hoy en un forcejeo con la policía tras defender a su hijo asesinaron a quemarropas a mi primo Gabriel González e hirieron de bala a su mujer”.

El video filmado por un vecino dejó en evidencia el asesinato a quemarropa denunciado por quienes fueron testigos del brutal crimen. Se lo ve Gabriel sin remera, defendiéndose de los golpes contra media docena de efectivos policiales que lo golpean sin piedad.

De golpe, uno de ellos saca su escopeta y le dispara. La muerte fue instantánea y uno de los disparos hirió a la compañera de vida del asesinado y a otros vecinos que observaban con asombro la brutalidad policial.

https://twitter.com/mapadelapolicia/status/2004682374236569608?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2004682374236569608%7Ctwgr%5Eac1d97fec004d4b6f43c539db126fd40cbc95cf4%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fwww.tiempoar.com.ar%2Fta_article%2Fgatillo-facil-en-lugano-no-es-la-primera-vez-que-pasa-algo-asi-ellos-vienen-a-matar-no-vienen-a-apaciguar-las-cosas%2F

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Se confirmó el procesamiento del gendarme Guerrero por el ataque al fotógrafo Pablo Grillo

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El gendarme Héctor Guerrero será procesado por el ataque que hirió gravemente en la cabeza al  Pablo Grillo el 12 de marzo pasado (la foto de portada muestra a Pablo durante su recuperación, que aún continúa). La Sala II de la Cámara Federal porteña ratificó la decisión de la jueza María Servini que había sido apelada por el acusado. Además, pidieron investigar las posibles responsabilidades de quienes estuvieron a cargo del operativo. Presentamos aquí la información del diario Tiempo Argentino, uno de los integrantes de la Unión de Medios Autogestivos.

La Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones confirmó el procesamiento del gendarme Héctor Guerrero por las lesiones gravísimas producidas al fotógrafo Pablo Grillo y por el abuso de armas en otras cinco oportunidades durante la manifestación de los jubilados del 12 de marzo pasado.

Se confirmó el procesamiento del gendarme Guerrero por el ataque al fotógrafo Pablo Grillo

El gendarme Héctor Guerrero el día de su declaración ante la jueza María Servini.

El fallo de la Cámara lleva las firmas de los jueces Eduardo Farah, Martín Irurzun y Roberto Boico. En su voto, Boico además, exigió que se profundice la investigación por las eventuales responsabilidades de las autoridades a cargo del operativo.

La situación del gendarme Guerrero había llegado a la cámara de apelaciones luego de un planteo de la defensa del acusado en la que pidió revocar el procesamiento como presunto autor del disparo con una pistola lanza gases contra Pablo Grillo, quien sufrió heridas gravísimas durante la represión policial a aquella protesta de jubilados en el centro porteño.

El planteo de la defensa se produjo en el contexto de varias resoluciones judiciales polémicas que se dieron durante en la semana posterior al triunfo electoral de La Libertad Avanza (LLA), que tuvieron como principales beneficiarios a Mauricio Macri y Javier Milei, y como principales perjudicados a Cristina Kirchner y Guillermo Moreno. Sin embargo, el oportunismo no funcionó y este viernes los tres camaristas le dio un revés al gendarme al entender que el acusado debe ir a juicio.

Guerrero, asistido por los abogados Martín Sarubbi y Claudio Nuncija, solicitó revertir el procesamiento que oportunamente había sido dictado por la jueza federal María Servini. La defensa sostuvo que no está acreditado que el gendarme haya sido el autor del disparo y afirmó que su conducta se ajustó a los protocolos vigentes para el uso de armas lanzagases.

En tanto, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que interviene como querellante, respaldó la resolución de Servini y la validez de las medidas de prueba, entre ellas el relevamiento en el lugar del hecho, un informe balístico de la Policía de la Ciudad y la reconstrucción denominada “Mapa de la Policía”, elaborada por realizadores audiovisuales y peritos forenses.

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