Nota
#LibertadParaBelén: el grito que hace falta
El vallado policial no impidió que una delegación de mujeres entregara en la Casa de la provincia de Tucumán una carta solicitando la liberación de Belén, la joven condenada a 8 años de prisión por sufrir un aborto espontáneo.
El vallado policial no impidió que una delegación de mujeres entregara en la Casa de la provincia de Tucumán una carta solicitando la liberación de Belén, la joven condenada a 8 años de prisión por sufrir un aborto espontáneo.
En Suipacha al 100 el reclamo se hizo sentir con carteles, megáfonos y bombos, sostenidos por jóvenes que, una vez más, exigían “libertad para decidir, aborto libre para no morir”. Esta vez, estaban sosteniendo el reclamo en esa esquina de Suipacha y Bartolomé Mitre, justo enfrente de la iglesia San Miguel Arcángel.
El caso
Según resume el artículo de Rocío Varela publicado en notas.org Belén “llegó al hospital Avellaneda, de Tucumán, el 21 de marzo de 2014 con un aborto en curso. Entró a la guardia con mucho dolor abdominal, junto a su mamá. El personal médico la atendió, le dio un analgésico por vía oral y fue derivada por el doctor Jorge Molina del Servicio de Ginecología a causa del abundante sangrado”.
Tanto las y los médicos como enfermeras y enfermeros comenzaron a interrogarla. Ya en el área de Ginecología del Hospital Avellaneda fue atendida por la enfermera Verónica Ledesma quien le hizo un interrogatorio acusatorio, según sus propias palabras, sobre su hemorragia: “Me preguntó si me puse algo porque no era normal el sangrado”, contó Belén al medio APA, ella le respondió a la enfermera que había ido al baño con un poco de sangre.
Según cuenta la madre de Belén, una policía salió del baño y dijo que encontró el feto, al cual identificaron de inmediato como el “hijo” de la joven, aún cuando en ningún momento se hizo un estudio de ADN que lo compruebe.
Belén permaneció internada durante cinco días. Cuando se despertó en la Sala de Partos comunitaria con la Policía rodeándola, y médicos forenses que la “revisaban abajo” como dice ella misma ante el juez. Además agregó: “Un enfermero me trajo el feto en una cajita y me insultó por lo que le había hecho. Yo le decía eso no es mío y me decía ‘mira este es tu hijo”.
Las escenas relatadas por la joven incluyen procedimientos que son considerados “formas de tortura y tratos degradantes” por los tratados de derecho internacional.
Belén está presa desde hace dos años y un mes, cuando fue condenada de hecho (sin una sentencia firme) por profesionales de la salud del hospital Avellaneda de San Miguel de Tucumán, por efectivos de la Guardia Policial y por integrantes del sistema judicial de esa ciudad.
El 19 de abril de este año, los integrantes de la Sala III de la Cámara Penal de Tucumán, Dante Ibáñez, Néstor Macoritto y Fabián Fradejas, condenaron a la joven a ocho años de prisión. La causa que se inició contra Belén fue caratulada como “aborto” y luego como “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por alevosía”.
Desde que se conoció la sentencia diferentes organizaciones y movimientos políticos y sociales expresaron su total repudio al fallo de la corte tucumana. Desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito exigen “la excarcelación inmediata de Belén hasta tanto haya condena firme; que la Corte Suprema de Justicia de Tucumán revise en Casación la condena y deje sin efecto la sentencia ya que la investigación es producto de la violación del secreto médico; a la ministra de Salud de la provincia que inicie el sumario administrativo para determinar la responsabilidad de las y los efectores de salud en este caso; y la Oficina de la Mujer y la Oficina de Derechos Humanos de la Corte Suprema capacite a sus funcionarios/as y magistrados/as de para que no haya más presas por aborto”.
En Capital, la abogada resume: «No tuvo ninguna defensa»
Soledad Deza, abogada del caso de Belén e integrante de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, habló con el programa Con el pie izquierdo (Radio Sur) acerca del estado de situación de la causa.
– ¿Cómo llega Belén a estar presa?
– Belén entró al Hospital Avellaneda el 21 de marzo en la madrugada. La histórica clínica dice que entró con un aborto espontáneo de aproximadamente 20-22 semanas. Hay concordancia con eso con los médicos que la atendieron primero. Pero en el interín encontraron varias horas después que ella entró un feto en un baño y se lo adjudicaron sin ningún ADN. Se le hicieron pericias, sus médicos violaron el secreto médico, fueron a buscar al feto, la policía ingresó a la sala de ginecología, preguntó si había alguna abortante, les dijeron que sí y les dieron el nombre de Belén.
La vincularon con un feto de 32 semanas en el cual hay una autopsia que dice que nació vivo: es decir, respiró antes de caer al inodoro donde lo hallaron. Pero no hay ninguna prueba que vincule a Belén con este feto. Es más, hay contradicciones entre la edad gestacional de ese feto y del aborto que pusieron los médicos en la historia clínica. El feto no tiene ningún tipo de relación con Belén.
El feto además fue encontrado de forma bastante irregular. Hay todo un protocolo respecto de las escenas del crimen, hay constancias en el caso. Una partera metió la mano en una cañería, había personal de limpieza. No hay ninguna constancia de que Belén haya estado en ese baño.
Más importante que ese tipo de cuestiones me parece que es valorar que acá hubo una violación del secreto médico, que la confidencialidad médico-paciente haya sido violada, fueron allanados los derechos de la paciente. Violada al solo efecto de comprometerla con un delito.
Me parece que es muy importante ver la deshumanización en la atención médica y un entramado que compromete en una misma dirección de condenar a quien llega con un aborto en el delito que fuera. Porque la verdad es que se forzaron los tipos penales y las calificaciones como quisieron. Pero hay una condena moral que subyace y que es parte de un entramado que compromete al sector de la salud, a la policía y al poder judicial. Acá hubo todo un proceso judicial. Belén salió presa del hospital y está presa hasta el día de hoy.
– ¿Cómo funciona en estos casos la justicia en Tucumán? La causa en un principio fue caratulada como aborto…
– Fue caratulada como aborto seguido de presunto homicidio. Luego cuando la vinculan moralmente con un feto, no jurídicamente ni con ninguna prueba, se caratula como homicidio doblemente agravado: por el vínculo, porque le dan un lugar de madre que solo puede darlo una prueba de filiación como el ADN; y también agravado por alevosía. Porque le atribuyen la conducta de haber eliminado ese feto y haberlo abandonado sin que pueda oponer resistencia.
– El accionar de los médicos ¿fue una manera de “cubrirse” ante la presencia de Belén con un aborto? ¿A qué se debe?
– No, para nada. Esa sería una intención defensiva. Al contrario, creo que es una intención de atacar.
– ¿Y es algo común en Tucumán?
– Hubo un caso similar, el caso María Magdalena en 2012 en el que a una paciente que llegó con un aborto en curso también sus médicas hicieron entrar a la policía a la sala de parto. La misma lógica. La legraron sin anestesia (en este caso aprendieron y le pusieron anestesia). Y luego la imputaron de aborto. En esa causa María Magdalena estuvo defendida. Yo planteé la violación del secreto y la terminaron sobreseyendo. No tuvo ni que ir a declarar a Tribunales. De este caso, el de Belén, me entero el día de los alegatos. Lamentablemente llegó al movimiento de mujeres tarde. Entonces no tuvo ninguna defensa.
– ¿Cómo está Belén ahora?
– Está presa, con lo cual ya está muy mal. Estuvo culpabilizada, porque al no tener una buena defensa eso afectó su posición, su integridad, su emocionalidad. Estamos hablando de una mujer desempoderada. Estamos hablando de una mujer de escasos recursos simbólicos y materiales que por el solo hecho de ser mujer y por la especial inquina del personal de la salud que la tenía que cuidar y la maltrató y por la agresividad de un sistema penal que se ensaña con las mujeres está alojada en una unidad penal hace dos años. Entró cuando tenía 25 años. Es una criatura.
– Hubo gran difusión del caso en redes sociales y medios de comunicación.
– Creo que sí, precisamente porque está presa. Es un momento en que en Tucumán están juzgando a los asesinos de Ismael Lucena, que es un caso de gatillo fácil en este mismo momento y los policías han llegado libres a esperar su sentencia y su juicio. Y por otro lado una mujer de la que no hay pruebas ni de que se haya producido un aborto, ni mucho menos de que haya matado, está presa preventivamente hace dos años y con una condena en puertas de ocho por un homicidio. Creo que eso muestra la tremenda violación de un debido proceso.
– ¿Todos los fiscales, jueces y quienes están a cargo de la causa son varones?
– El Tribunal está compuesto por tres miembros varones. Dante Ibañez, Nestor Macoritto y Fabian Fradejas. Los fiscales fueron varones. Tuvo dos defensores varones. Recién el martes tomé conocimiento del expediente completo, pero ahí me enteré que su defensora oficial que es quien acompañó la defensa en la sede de investigación jurisdiccional fue una mujer.
Eso también nos garantiza que un cuerpo de mujer no garantiza una perspectiva de género. En ningún momento planteó la violación del secreto, ni dijo que su defendida no había cometido ningún delito ni que no había pruebas contra ella. Se limitó a hacer una defensa acerca del estado mental de Belén en el momento para justificar un atenuante o una inimputabilidad.
Eso también nos muestra que entrar con un aborto pone a una mujer una etiqueta de asesina para todo el patriarcado, compuesto por varones y mujeres.
– También la culpabilización moral, como decías. Para que una mujer sienta culpa en vez de pensar “tengo derecho a decidir”.
– Por un lado tengo derecho a decidir, por otro tengo derecho a la intimidad. Los cuerpos de las mujeres no pueden ser prueba de ningún delito, ya lo dijo la Corte en un fallo que se llama Baldivieso y lo ha dicho un plenario de Cámaras en el año ’66 también en un caso de aborto que se conoce como Natividad Frías. No se puede utilizar el cuerpo de las mujeres para comprometerlas en un delito de aborto.
– ¿Cómo continúa la causa?
– La semana próxima le van a leer los fundamentos y vamos a ir a pedir la excarcelación. Ahí ya va a tener una condena y tenemos un elemento para pedir que ella espere la firmeza de su condena -porque se activan mecanismos de apelación- libre, en su casa.
Y vamos a plantear un recurso de casación para que la Corte Suprema de la Justicia de Tucumán declare nulo este juicio porque es producto de la violación de secretos. La violación del secreto médico es un delito. La investigación es nula porque es producto de un delito.
Nota
Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Gabriel González, 45 años, pintor, fue asesinado por personal de la Policía de la Ciudad el jueves navideño en el barrio de Lugano, en un nuevo caso de gatillo fácil que además fue registrado por las cámaras de los vecinos. Gabriel intentó intervenir cuando la policía le estaba pegando a uno de sus hijos. Estaba sin remera, descalzo, desarmado. Lo fusilaron a corta distancia, las imágenes que aquí reproducimos están disponibles y se observa perfectamente quién le disparó. En el barrio sostienen que hubo violencia policial, además, sobre algunos de los testigos, para que hagan el silencio necesario para permitir la impunidad del y los autores.
En la foto de portada se ve a la derecha a Gabriel en el momento en el que es impactado por los disparos policiales.
Además de su trabajo como pintor, Gabriel se dedicó especialmente a la contención de jóvenes con consumos problemáticos. Presentamos la información publicada por el diario Tiempo Argentino, integrante junto a lavaca de la Unión de Medios Autogestivos, un símbolo y una realidad sobre la violencia institucional de estos tiempos.
Amigos, allegados y vecinos de Gabriel González, el muchacho de 45 años que murió en medio de una violenta represión de la Policía de la Ciudad, ocurrida en Navidad en Villa Lugano, marcharon en reclamo de justicia. La familia aseguró que fue asesinado a mansalva y denuncia un nuevo caso de gatillo fácil.

Las lágrimas de Nelly, la viuda de Gabriel González. (Foto: Gentileza Pablo Lecaros)
Nelly, la viuda de Gabriel, aún habla de su marido en tiempo presente. En diálogo con la prensa que se movilizó hasta Cruz y Escalada, en Lugano, donde se concentró la movilización, expresó: “Hace más de 25 años que comparto con él, que vivo con él, que la luchamos, salimos a laburar todos los santos días. Tanto él como yo, salimos a trabajar para tener las cosas que tenemos y lo que pudimos construir. La peleó siempre. No es una mala persona. No se merecía morir de esa forma. Quiero justicia por la vida de Gabriel”.
La mujer recordó que llegó a la escena del crimen cuando a su pareja “ya le habían pegado. Tenía toda la cara ensangrentada. En todo momento traté de pararlo y que no le sigan pegando, porque lo estaban lastimando. Escuchaba cómo lo incitaban a pelear con ellos. Todo el tiempo lo incitaban a pelear. Él estaba enojado y ellos eran cada vez más. Le dieron un tiro muy de cerca”. Nelly también recibió heridas en las piernas y en los brazos.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Entre sollozos, la viuda pidió a sus vecinos que no la dejen sola. “Luchemos. No es la primera vez que pasa algo así. Ellos vienen a matar, no vienen a apaciguar las cosas, a tranquilizar, sea lo que sea que esté pasando. Al amigo de él lo cagaron a palos, lo llevaron a la comisaría y le dijeron que no diga nada”.
La mujer se refiere al amigo de Gabriel que en los videos, donde quedó registrada toda la secuencia, se advierte que intenta calmar a la policía. Gerardo, el hermano de la víctima, también mencionó “al muchacho que se llevaron preso, lo golpearon y lo amenazaron que lo iban a matar, le dijeron que conocían a su familia y a su casa. Para que no declare”.
Según pudieron reconstruir, el amigo de Gabriel fue liberado de la Comisaría 8A a eso de las 5 de la madrugada de este viernes. “Le aflojaron todos los dientes, le pegaron en las costillas entre el policía que disparó y había otro peladito. Todo para encubrir la cagada que se mandaron ellos”.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Por su parte, la abogada de la familia, Romina Ávila, precisó que “cuando le tiran a Gabriel, le tiran estando totalmente desarmado, indefenso y a una distancia prudencial del personal. Esto quiere decir que en ese momento no estaba agrediendo al personal. Tampoco se puede argumentar que hubo un exceso en legítima defensa, es lo que nosotros llamamos gatillo fácil”.
La asesora de la familia señaló en Radio Con Vos que esperan los resultados de la autopsia y las pericias, cuyos análisis preliminares deberían estar para este sábado. “Está documentado que quien dispara es un policía que bajó del patrullero. Tenemos su rostro, imagen por imagen. Ahora a pedido de la justicia, la Policía de la Ciudad, debería identificarlo”, esgrimió.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Gabriel era pintor y solía contener a los chicos del barrio que padecen consumo problemático. De hecho, comenzó con esa tarea social tras un contexto de abuso de drogas por parte de su hijo. “Era una persona humilde, hijo de migrantes, muy pujante, una persona que trabajaba y en ocasiones como esta, un festejo popular, participaba. Lo grave de su conducta ayer fue salir a la vereda a compartir con los amigos, sus vecinos. Es común eso acá. Los encuentros se comparten por más que a ellos no les gusten. Es parte de la cultura”, analizó la abogada.
“Acompañaba a chicos con consumo, porque con su hijo dio una larga lucha por esa misma situación”, añadió Ávila, quien concluyó: “La Policía de la Ciudad sigue deambulando y caminando por acá. Son los mismos policías de la Comisaría Vecinal 8A que ayer estaban tomándole declaración a sus mismos compañeros que horas antes habían ido a herir de muerte a Gabriel. Conviven con nosotros y el miedo es grande y está”.
Respecto a la autopsia, la mujer indicó que los restos fueron trasladados este viernes a las 8 a la morgue judicial y que los resultados «van a ser sumamente clarificadores de lo que creemos y que sostenemos como teoría del caso, que para nosotros se trató de un hecho de violencia institucional. Que no tuvo ningún tipo de defensa, ni exceso en legítima defensa por parte del personal policial».

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
“Mi primo asesinado por la policía era un chico trabajador, nacido acá en el barrio, en la Villa 20. Era papá de Dante y Ángel de 21 y 25 años. Re familiero. En cumpleaños o reuniones familiares él siempre estaba en la parrilla haciendo el asado. Le encantaba compartir, era fanático de la pesca, un arquerazo del equipo del barrio que hace poco salió campeón. Cariñoso, amable, sencillo, solidario. Gabriel era muy valiente, no le tenía miedo a nada”, dijo a Tiempo Oscar Villaverde, primo de Gabriel y docente de la Escuela Técnica N° 13, Ingeniero José L. Delpini de Villa Lugano.
Fue el propio Oscar quien publicó en las redes en la tarde noche de ayer el asesinato de su primo: “Hoy en un forcejeo con la policía tras defender a su hijo asesinaron a quemarropas a mi primo Gabriel González e hirieron de bala a su mujer”.
El video filmado por un vecino dejó en evidencia el asesinato a quemarropa denunciado por quienes fueron testigos del brutal crimen. Se lo ve Gabriel sin remera, defendiéndose de los golpes contra media docena de efectivos policiales que lo golpean sin piedad.
De golpe, uno de ellos saca su escopeta y le dispara. La muerte fue instantánea y uno de los disparos hirió a la compañera de vida del asesinado y a otros vecinos que observaban con asombro la brutalidad policial.
Nota
Se confirmó el procesamiento del gendarme Guerrero por el ataque al fotógrafo Pablo Grillo

El gendarme Héctor Guerrero será procesado por el ataque que hirió gravemente en la cabeza al Pablo Grillo el 12 de marzo pasado (la foto de portada muestra a Pablo durante su recuperación, que aún continúa). La Sala II de la Cámara Federal porteña ratificó la decisión de la jueza María Servini que había sido apelada por el acusado. Además, pidieron investigar las posibles responsabilidades de quienes estuvieron a cargo del operativo. Presentamos aquí la información del diario Tiempo Argentino, uno de los integrantes de la Unión de Medios Autogestivos.
La Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones confirmó el procesamiento del gendarme Héctor Guerrero por las lesiones gravísimas producidas al fotógrafo Pablo Grillo y por el abuso de armas en otras cinco oportunidades durante la manifestación de los jubilados del 12 de marzo pasado.

El gendarme Héctor Guerrero el día de su declaración ante la jueza María Servini.
El fallo de la Cámara lleva las firmas de los jueces Eduardo Farah, Martín Irurzun y Roberto Boico. En su voto, Boico además, exigió que se profundice la investigación por las eventuales responsabilidades de las autoridades a cargo del operativo.
La situación del gendarme Guerrero había llegado a la cámara de apelaciones luego de un planteo de la defensa del acusado en la que pidió revocar el procesamiento como presunto autor del disparo con una pistola lanza gases contra Pablo Grillo, quien sufrió heridas gravísimas durante la represión policial a aquella protesta de jubilados en el centro porteño.
El planteo de la defensa se produjo en el contexto de varias resoluciones judiciales polémicas que se dieron durante en la semana posterior al triunfo electoral de La Libertad Avanza (LLA), que tuvieron como principales beneficiarios a Mauricio Macri y Javier Milei, y como principales perjudicados a Cristina Kirchner y Guillermo Moreno. Sin embargo, el oportunismo no funcionó y este viernes los tres camaristas le dio un revés al gendarme al entender que el acusado debe ir a juicio.
Guerrero, asistido por los abogados Martín Sarubbi y Claudio Nuncija, solicitó revertir el procesamiento que oportunamente había sido dictado por la jueza federal María Servini. La defensa sostuvo que no está acreditado que el gendarme haya sido el autor del disparo y afirmó que su conducta se ajustó a los protocolos vigentes para el uso de armas lanzagases.
En tanto, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que interviene como querellante, respaldó la resolución de Servini y la validez de las medidas de prueba, entre ellas el relevamiento en el lugar del hecho, un informe balístico de la Policía de la Ciudad y la reconstrucción denominada “Mapa de la Policía”, elaborada por realizadores audiovisuales y peritos forenses.
Nota
MU 210: La batalla final


El femicidio de Lucía Pérez a manos de dos narcos de Mar del Plata motivó el primer Paro Nacional de Mujeres. Tras una larga luchar familiar y social se logró la condena, pero ahora una nueva maniobra judicial puede dejar impunes a los culpables. Un ejemplo de que todo lo que conseguimos está en peligro. ¿Podrán?
Las notas de esta edición:

Negacionismo de Estado: Informe 2025 del Observatorio Lucía Pérez
¿Qué hay detrás de la avanzada oficial para negar los femicidios? Radiografía de cómo cada poder del Estado, por acción u omisión, busca ocultar las causas y consecuencias del asesinato de mujeres. Y por qué lo hace. Por Claudia Acuña

El Aleph (versión putas): Entrevista a Georgina Orellano
¿Cuánto cuesta la vida? ¿Cuánto vale? La dirigente de AMMAR y la actualidad desde la esquina: lo que se ve, lo que no se escucha, las falsas soluciones progresistas, lo que hay que abolir. Lo narco, la revolución, el cuerpo, la salida. Una recoridapor sus tatuajes, y todo lo que significa ser puta. Por Claudia Acuña y Lucas Pedulla

Carla Soggiu: La impunidad avanza
Carla recibió un botón antipánico por las agresiones de su pareja, que la ató, golpeó y violó delante de su hija de dos años. Semanas después de ese hecho, accionó cinco veces ese botón pero la policía no la encontró. Apareció muerta en el Riachuelo. Las complicidades, las burocracias, el rol de Diego Santilli y la lucha de una familia que define el caso como un femicidio de Estado. Por Francisco Pandolfi

Alma y vida: El femicidio de Lucía Pérez, hoy
¿Qué es la justicia? ¿Cómo enloquecer a una familia? ¿Por qué buscan eliminar la figura de
femicidio? ¿Cuál es el rol práctico del Estado y el negacionismo? El Tribunal de Casación resolvió que el de Lucía Pérez no fue un femicidio. La política de la misoginia como aversión hacia las mujeres y el paralelismo con lo narco que vende droga junto a las escuelas. Las “sumisitas”, la violencia y el sometimiento. Marta y Guillermo: una familia que trabaja en comunidad, y las claves para que las pesadillas no sigan asesinando a los sueños. Por Sergio Ciancaglini

Crónicas del más acá: Al trote
POR CARLOS MELONE

El Caliban y las brujas: La obra Fuerza mayor, protagonizada por jubiladas
La alianza entre Jubilados Insurgentes con integrantes del Teatro Caliban parió está obra que pone en escena lo que pasa todos los miércoles frente al Congreso. Una forma creativa de elaborar la actualidad con las herramientas del teatro, para hacer sentir, pensar e interpelar a los más jóvenes. Por Franco Ciancaglini

Sin berretines: Lo que nos cuenta la cárcel
Estudiantes de Sociología y Trabajo Social que cumplen condena en la cárcel de San Martín comparten sus reflexiones sobre la libertad, el encierro, y la actualidad más acá de las rejas. ¿Cómo funciona lo narco? ¿Qué implica buscar plata fácil? Lecciones sobre educación, berretines y prejuicios, el sentido de la vida, y la teoría de la bobalización. Por Sergio Ciancaglini

Sin protección: Ley contra el Acoso y después
Perdió estado parlamentario el proyecto de ley de acoso en ámbitos laborales y académicos: una muestra de la desidia y el abandono de las políticas de género. Del caso Brieger a Milei, cómo sigue la organización de las mujeres para empujar lo imposible en tiempos de motosierra, fascismo y un Congreso estancado. Por Evangelina Bucari

Con horizonte: 38º Encuentro Plurinacional en Corrientes
Cien mil personas participaron del 38º Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades. MU lo registró con crónicas día a día, que pueden leerse en lavaca.org. Compartimos aquí parte del registro fotográfico y una mirada sobre la trastienda de debates que explican mucho de lo que pasó en un evento extraño y extraordinario. Por Claudia Acuña. Fotos de Line Bankel

Sin cuerpo: La ¿impericia? en la causa de Cecilia Basaldúa
A lo largo de este 2025 la nueva instrucción que investiga el femicidio de Cecilia Basaldúa, ocurrido en el año 2020 en la localidad cordobesa de Capilla del Monte, Cambió fiscales, tomó nuevas pruebas y amplió testimoniales. Sin embargo, en el marco de un proceso judicial que avanzaba, una noticia coronó la impunidad en esta causa: hace cuatro años que el cuerpo de Cecilia fue retirado de la morgue judicial sin el consentimientode la familia. Por María Eugenia Marengo

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