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Rita Segato: respuesta a una polémica distorsionada

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La antropóloga Rita Segato, por sus declaraciones a Radio Deseo transcriptas por lavaca, generó críticas, elogios y ataques por una descripción del golpe de Estado en Bolivia que busca no ser rehén de los reduccionismos. En diálogo con el programa radial Pasaron cosas se explayó sobre su postura. La aclaración sobre el «golpe atroz» y su trabajo para generar un amicus curiae para denunciar el uso de la violencia militar en Bolivia. Habla sobre el «terror al pensamiento, a la crítica y a la autocrítica» y propone un debate fundamental sobre los avances y los límites del progresismo. Y pregunta: ¿Cuál es el momento oprtuno para criticar? Responde: siempre. «Si no analizamos dónde paran (los gobiernos progresistas) no vamos a poder hacer que la Historia fluya en la dirección que queremos, que es una vida mejor para más gente».

Transcripción del diálogo entre Rita Segato, antropóloga, y el staff del programa Pasaron Cosas de Radio Con Vos, conducido por Alejandro Bercovich

Segato: Eso fue una transcripción muy tergiversada y recortada de una transcripción anterior de algo que yo verbalmente di a solicitud de la feminista boliviana María Galindo que conduce el gran Parlamento de las Mujeres, que es una de organizaciones que está funcionando crítica a la situación que vive en Bolivia, con grandes personalidades como Silvia Rivera Cusicanqui, Raquel Gutiérrez y otras.  Ella me pidió mi visión de lo que ocurre en Bolivia, y yo no podía omitirla. Le grabé un audio de menos de 4 minutos, que es lo que luego circuló en la Argentina. Curiosamente, en Bolivia no.

Incluso Cooperando es una organización boliviana muy importante está preparando protestas ante el gobierno de facto o de transición, por la ley que todo el mundo ya conoce que es la ley que permite a las FFAA usar la fuerza sin tener consecuencias con impunidad absoluta, una institución boliviana está preparando un proceso por anticonstitucionalidad y por herir los derechos humanos a ese decreto del gobierno de facto, cooperando conmigo y buscando solidariamente con varios países de América Latina. La acusación sobre mí es realmente injusta, no leen en profundidad. Han aprovechado un mal corte que hizo Infobae.

Bercovich. Compartimos parte de tu audio. Más allá del recorte la polémica que se generó es por un fragmentito que quiero leer en el que te manifestás con respecto a lo tremendo que ocurre en Bolivia. “En mi comprensión de los sucesos Evo cayó por su propio peso, el incurrió en inacciones a lo largo del tiempo que le causaron un quiebre en la credibilidad y luego un quiebre en la gobernabilidad. Para mí no ha sido la víctima de un golpe sino la víctima de un descrédito general en que se encontró en razón de varios ……   “ después decís que lo que ocurrió en Bolivia fue un golpe de Estado pero que no fue Evo la víctima.

-Segato: Claro, la víctima es la gente, la whipala, los pueblos, ellos son la víctima. Yo creo que le debemos poner el nombre a las cosas.  Es un golpe ahora. Lo digo al final de mi entrevista. Y ella me dice ‘quizás no fuiste muy lógica en el orden que presentaste las cuestiones’. Mi intención fue poner el énfasis en los errores que no pueden cometer, para que no perdamos las victorias. Evo tuvo inmensas victorias en este tiempo y luego las arriesgó. Eso es algo que no se debe repetir.

Porque así como en los Derechos Humanos tenemos el principio de la no repetición, en la política también existe un principio de la no repetición de errores que fragilizan las conquistas que ya tenemos. Eso es lo que sucedió en Bolivia, y yo no voy a ser rehén de las amenazas de la gente enloquecida que solo consigue pensar en blanco y negro, que solo consigue pensar en Boca-River, que solo consigue pensar de forma absolutamente esquemática. Porque si nuestros enemigos como Camacho y los fundamentalistas cristianos, son los enemigos de un proyecto progresista y enérgico para más gente, no significa por eso que los que hayan llevado parte de ese proceso adelante estén libres de críticas.

Es un error muy grande pensarlo así, porque si lo pensamos así no criticamos, no apuntamos a los defectos que fragilizaron el proceso, vamos a repetirlo siempre.

–Es interesante lo que decís porque puede aplicarse no solo a Bolivia, sino a todos los procesos populares latinoamericanos

–Claro, hay terror al pensamiento, terror a la crítica, terror a la autocrítica. El consenso nefasto que lleva a repetir errores todo el tiempo.

–Cuando decís que cayó por su propio peso, como consecuencia de las acciones que llevaron a su descrédito y la pérdida de credibilidad, ¿no perdés de vista que hubo… tenés en cuenta que hubo un actor como el Imperialismo? ¿Los EEUU?

–Bueno, pero eso lo digo también y lo he dicho muchas veces corriendo incluso un gran riesgo. Yo en menos de 4 minutos dije lo que era urgente dedicado a una persona que habla en el Parlamento de las Mujeres. Dije lo esencial. No puedo decir en menos de 4 minutos, pero sí dije que las fuerzas nefastas estaban al acecho.

Tenía un buen candidato, extraordinario cuadro político. Lo tenía no es que no lo tenía. Y luego su actitud de no llamar a catástrofe nacional con la quema de la Chiquitanía del mismo modo que Bolsonaro no llamó a catástrofe nacional. Y una cantidad de errores imperdonables.

La parada después no se sabemos quién la produjo. Puede ser una fuerza conspiratoria que produjo que se parasen los cómputos por 24 horas, pero la facilidad estaba dada y bueno, él no protegió su perfil. No tomó noción de lo que acecha. Y lo que acecha lo digo claramente en mi declaración está asesorado internacionalmente, asesorado por grandes enemigos de nuestras naciones, que es sin duda es el grupo de fundamentalistas cristianos que no deberían ser llamados cristianos. Yo creo que las personas en la Argentina, lo que está pasando sobre todo en la Argentina, este reclamo general, este linchamiento moral de mi persona equivocadísimo porque he dado mil pruebas de poner mi voz y mi cuerpo para denunciar al imperialismo o denunciar todo lo que nos oprime.

Tenemos un vicio en Argentina, el tema del enemigo, que nos inspira, que nos levanta. Que solo sabemos pensar en términos de la política del enemigo, y así no se puede pensar. Hay que pensar en forma más compleja, más rigurosa, más filigranada.

Si yo no puedo dar mi opinión quiere decir que nosotros no estamos habituados a un ambiente de libertad de opinión. Nuestro país ha reaccionado de una forma absurda a la opinión que he dado. Digamos que yo esté equivocada. ¿No puedo equivocarme? No es el momento de analizar y de pensar.

Alguien me dijo: si se hubieran parado a analizar los franceses en la época de la toma de la Bastilla, no la hubieran tomado. Pero claro: por eso la tomaron y la perdieron.

Lo que estamos haciendo en América Latina es avanzar un paso y retroceder dos, justamente por no pensar de forma filigranada, rigurosa, y además con la posibilidad del disenso. Al clausurar el disenso en nuestro pensamiento, estamos clausurando la posibilidad de la verdad.

Si clausuramos el disenso es que somos una sociedad convocación autoritaria que no soporta las opiniones divergentes o la pluralidad de opiniones, la pluralidad de discursos.

Afortunadamente he recibido en el día de hoy más de cien mensajes de personas que no son sospechadas por su posición política o capacidad crítica, de apoyo que me han dicho: ‘nos permitís pensar de una forma más compleja’. El balance para mí no es negativo, ni tampoco de la gente que lo critica porque ha suscitado la polémica.  Me han dicho.

Bercovich: Creéme que este llamado es nuestra manera de decirte gracias porque creemos que los intelectuales tienen que hacer esto: ponernos a polemizar, a repensarnos y autocriticarnos, ir contra estas estas canonizaciones y es un honor que estés eligiendo este lugar para responder después de un día en el cual, me imagino cómo se habrá visto desde adentro la cantidad de ataques a lo que fue una opinión crítica de un proceso…

-Segato: Y una opinión que di para Bolivia. El papel de Infobae ahí, estoy lejos, en México, y no es fácil para mí replicar, pero voy a pedir derecho a réplica porque el titular que colocaron a mi texto es tendencioso: yo no niego que en Bolivia haya un golpe atroz. E inclusive, como les digo, estoy dedicada a cooperar y dediqué una parte de mi día de hoy para conseguir amicus curae en el continente para que una institución boliviana presente un proceso contra el gobierno por la ley del uso irrestricto de la fuerza contra el pueblo boliviano. Y todos los que me critican, ¿qué están haciendo?

–Rita te saluda Noeli Barral Gigera, Como parte de tu lectura de la pérdida de legitimidad de Evo Morales con respecto a los errores cometidos cuando desoyó el referéndum por el cambio constitucional, la decisión de buscar esa misma modificación constitucional en tribunales, ¿cómo analizás esto que vos ves como una pérdida de legitimidad que termina siendo un error que, de alguna manera, le da pasto a las fieras, cómo lo analizás a la luz de la cantidad de votos que sacó Evo Morales el 20 de octubre que no deja de ser una buena cantidad, superando el 45%?

-Lo sé, pero igual eso no niega… soy una persona que visita seguido Bolivia y tengo mucho contacto con bolivianos y en los últimos tiempos he visto claramente una caída de prestigio de Evo y de Linera como gobernantes. No puedo omitir esa cantidad de testimonios que recibí en los últimos tres, cuatro años, con relación a la perdida de camino, al desvío del proceso de cambio en Bolivia. Por otro lado, sí existe la duda: hubo caída de los cómputos durante 24 horas. Y eso realmente, sea cual sea su origen, su causa – no la sabemos- también fragiliza el resultado de esa elección. E inclusive te voy a decir una cosa de unos mensajes que recibí ahora de Bolivia: el MAS está trabajando para que más gente salga a la calle y está con dificultades en El Alto para tener la cantidad de gente en la calle y no es por la represión solamente: hay dudas. Hay dudas sobre la figura de Evo, y además yo también las tengo como ciudadana del continente. Y pesan ahí las terribles frases que Evo ha dicho sobre las mujeres y eso no es un problema menor para una feminista, para alguien que piensa que la injusticia, la agresión de género, el destrato de la figura de la mujer, públicamente y mucho más por la boca de un gran gobernante, una figura que genera opinión. La manera que él ha hablado de la mujer hace que yo, como feminista, tenga también que intentar hacer circular esa duda sobre ese gobernante.

-Rita, buenas tardes: Alejandro Wall. Teniendo en cuenta los temas que has trabajado en profundidad, una de las metáforas que se utilizan cuando alguien intenta explicar razones por las cuales se llegó al golpe de Estado es la figura de la pollerita corta en un caso de violación. Es decir, que una chica tenía la pollerita demasiado corta y eso provocaba en un hombre no el derecho, pero sí una de las razones de la violación. Teniendo en cuenta que es una de tus temáticas la violencia de género, los crímenes sexuales, me gustaría si vos podrías hacer una reflexión acerca de la utilización de esa metáfora cuando se busca explicaciones para un golpe de Estado…

-No: lo que estás diciendo no tiene nada que ver con el foco de mi crítica. No hay nada de eso de la pollerita corta. Un hombre que es Presidente de una Nación y líder de un proceso que por tanto tiempo fue un proceso sin igual y absolutamente exitoso, en un país y dice ‘el día que me retire me iré con mi charango, mi acullico y mi quinceañera’, con la idea de que una mujer es entonces un objeto de placer y de descarte, porque ¿qué haríamos cuando la quinceañera cumple 16 o 17 años? No tiene nada que ver con la pollerita corta. No es un acoso, no es un abuso, es una frase modelar para su sociedad que pone a las mujeres, a pesar de todas las leyes de igualdad, en la boca del gobernarte una virilidad que usa a una niña que pronto tendrá 30, 40, 20 y no sirve más.

-Esa frase no la conocía.

-No la conocías porque entonces no me escuchaste.

-No, no: la escuché por primera vez en el audio tuyo

-Ah bueno: andá buscarla en Google y la vas a encontrar

-Me sorprendió cuando escuché que vos la glosabas…

-Vos no la escuchaste porque estamos en Argentina, pero Bolivia lo sabe, Bolivia lo sabe…Y entonces estamos hablando de una sociedad argentina que conoce muy poco de Bolivia y eso también lo digo en mi declaración. Estoy hablando ahora de la recepción en Argentina de la situación boliviana, pensamos Bolivia de una forma absolutamente estereotipada, casi caricaturesca: eso es lo que digo.

-Igual me parece que lo que aludía Hugo es a que muchos, cuando fue el golpe, acá tardó cinco días buena parte de la prensa a decirle Golpe de Estado al golpe de Estado en Bolivia. Nosotros desde el primer día advertimos que había un milico diciéndole al Presidente que renuncie y el Presidente renuncia después de que a sus funcionarios los perseguían paramilitares o agentes de este golpe, pero en ese contexto –que una buena parte de la prensa negaba el golpe- muchos compararon…

-No importa: lo fue. Ahora es un golpe de Estado. En este momento hay un golpe de Estado en Bolivia. Eso es lo que importa y eso es lo que yo digo.

-Pero mucha gente, caricaturizando tu opinión, piensa que justificas el golpe…

-Pero no es lo que yo dije: esas no son mis palabras. Yo no dije eso. Lo que pasa es que el recorte que hizo Infobae, el titular que colocó, enfatiza algo de un discurso que estaba circulando, que fue un discurso lento, muy pensado… En realidad yo no estoy segura de que se deba transcribir de esa manera, como lo hizo lavaca, en sí dio a circular mi palabra porque fue un discurso a una radio, a distancia, y lo dije lentamente, pensando muy buen cada palabra, y lo que menciono sobre Evo, sobre esa fragilidad que es necesario conocerla y que en Argentina no la vemos porque no sabemos pensar en grados de variaciones. Es “Camacho es un canalla, Evo es un santo”, pero por favor: eso no es pensar.

-Estamos viendo cantidad de muertos -28 muertos- y recién te comentaba cómo tardaron los medios locales en reconocer el golpe, y si bien no pongo en duda tu postura, quizá lo que te pregunto es que si poner mucho énfasis en hacer un balance de lo que fue el gobierno de Evo ahora cuando hay una situación así, ¿no es también cambiar el foco del asunto?

– No. No importa. No cambio el foco porque como te digo estoy trabajando para conseguir amicus curae para frenar ese decreto. No, no: están entendiendo todo de una manera absolutamente reduccionista. No podemos evitar colocar las criticas fundamentales ahora y en todo momento. El golpe es contra el pueblo. El golpe es contra el pueblo boliviano, contra la whipala, contra un proyecto de revolución jurisdiccional que ya había decaído hace tiempo. No tengo tiempo yo para explicarles ahora, pero hace tiempo que esa devolución de la nacionalidad de los pueblos había entrado en decadencia y no había podido realizarse como la gente esperaba. En el último censo, la población indígena decreció…y así hay muchos problemas que desde Argentina no se ven y, ahora entiendo, mucha gente no los quiere ver, pero afortunadamente mucha gente me escribió agradeciéndome, porque… esto de decir “no es el momento” es como un chantaje. Es muy parecido a lo que las mujeres negras o indígenas se quejan -y hay muchos escritos sobre esto que yo cito- cuando dicen que los grandes caciques masculinos les dicen: ‘Bueno el problema de las mujeres es para después. Vamos a resolver la lucha del pueblo y después vemos, internamente, de hablar sobre la cuestión de las mujeres’. Es un chantaje. No hablen ahora porque ahora porque ahora estamos resolviendo un problema mayor: no. No. Cuando le viento de la historia sopla, sopla a través de todos los problemas y remueve todos los terrenos. Yo lo veo así. Es mi posición. Y me quieran tapar la boca y que se me quiera impedir colocar mi posición delata la manera opresiva y sofocante en la que pensamos los argentinos la política. Las críticas no me han llegado de otro lado: me han llegado de Argentina.

-Es interesante esto porque en Argentina se discute mucho Vos has hecho una crítica al binarismo, decís que es una rémora, una mochila, un legado malo de la Guerra Fría, que quizá eso nos hace pensar en este plan amigo-enemigo y acá en Argentina a nosotros muchas veces nos hace… por eso me hizo pensar tanto este fragmento tuyo, porque acá discutimos, en el periodismo pero también en cierta forma de pensamiento, en equiparar dos extremos y para salir de ese binarismo ubicarse en el centro

-Sí

-Lo tuyo por lo que entiendo no eso, pero quisiera que lo enriquezcas un poco más porque en una circunstancia como esta, donde muchos nos vimos criticados por decir un golpe de Estado, porque estábamos defendiendo a un tirano o éramos chavistas o cosas así…

– Evo no es un tirano: no. Es una persona que se fragilizó por una secuencia de errores. Pero la gente no sabe leer si no reduce todo a un binarismo muy rudimentario. Y es costoso para la opinión pública argentina esto.

-Bueno: como salir de ese binarismo sin caer en el centrismo…

-No, no, no, no, no: al contrario. Solo saliendo del binarismo podemos generar realmente cambios en la Historia. Por haber pensado en términos de ese binarismo no sabemos captar las fuerzas posibles… es muy complejo. Los progresismos en nuestros países han llegado a un tope, pero nos dicen que no es ahora la hora de analizar por qué se llega a ese tope y cómo traspasar ese tope. Yo lo he hablado en diversas entrevistas y conferencias en los últimos tiempos: lo que pienso que es ese tope y las varias causas de ese tope de estos gobiernos progresistas que, repito, son los mejores que hemos tenido. Pero si no analizamos dónde paran, dónde se bloquean no vamos a poder pasar a la fase siguiente, no vamos a poder hacer que la Historia fluya en la dirección que queremos, que es una vida mejor para más gente. Dios y el Diablo no nos dejan pensar, porque si pensamos diferente te cae una cantidad de gente encima, impidiéndote pensar libremente y, fundamentalmente, pensar qué nos detiene cada vez que damos un paso y nos llevan hacia atrás nuevamente, que es lo que nos ha venido sucediendo. Si pensamos, nuestra Historia es circular: avanzamos, retrocedemos, avanzamos y retrocedemos. ¿Por qué? Porque no podemos pensar. Y esta no es una posición centrista y nunca fui una persona de posiciones centristas. Al contrario. Mi crítica excede, va más allá, lleva el campo crítico más allá del punto de donde acostumbra a estabilizarse justamente por su binarismo.

Rita Segato sobre Bolivia: «Es el momento oportuno para pensar a Bolivia críticamente»

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MU 212: El fin de un mundo

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MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.




MU 212: El fin de un mundo

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur


Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande


Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera

De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito

Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable. 

FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

La guerra invisible: la Antártida en la mira


Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?

SERGIO CIANCAGLINI




MU 212: El fin de un mundo

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.

Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.

POR LUCAS PEDULLA




MU 212: El fin de un mundo

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial

En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.

POR CLAUDIA ACUÑA




MU 212: El fin de un mundo

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio

Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.

POR MARÍA DEL CARMEN VARELA

Patagonia rebelde

Crónicas del más acá por Carlos Melone.




MU 212: El fin de un mundo

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot

Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.

POR FRANCO CIANCAGLINI




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Capítulo II: Crónica de un industricidio

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Río Grande, Tierra del Fuego: ee 16.000 obreras y obreros, la zona fabril pasó a tener 6.400. ¿Qué propuestas y actitudes surgen frente a eso? Estuvimos en el polo industrial, con trabajadores organizados que resisten al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción. La política económica que golpea a tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Las prouestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.

Por Francisco Pandolfi Fotos: Juan Valeiro

(Enviados especiales a Tierra del Fuego)

No es lo gris, lo intensamente gris, lo que choca. Ni el viento, el ventoso viento, lo que entumece. Ni el silencio, el ensordecedor silencio, lo que aturde.
Lo que paraliza en el Parque Industrial de Río Grande, la ciudad más poblada de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, es esto:
De las 11 fábricas textiles que había, cerraron 6.
Una de las sobrevivientes ya despidió a 50 trabajadores y suspendió a fines de febrero al resto de su personal (80) por tres meses.
De 1.200 trabajadores textiles hoy quedan 350.
Desde 2024 se perdieron más de 2.000 puestos en la industria metalúrgica.
140 trabajadores tomaron la fábrica de acondicionadores Aires del Sur, cuyos dueños presentaron la quiebra.
Hay empresas que ya no hacen contratos anuales, ni semestrales, ni mensuales ni quincenales: los hacen semanales o hasta diarios.
El intendente de Río Grande, Martín Pérez, informó que en la ciudad (99 mil habitantes) se perdieron más de 10 mil empleos.
Los dos grupos principales en la provincia son Mirgor, de la familia Caputo, y Newsan, de Rubén Cherñajovsky. Mirgor suspendió a 500 trabajadores de sus fábricas. Newsan despidió a 150.

Es esto (y más) lo que pasa desde que asumió Javier Milei la presidencia de la Nación.

El fin de la metáfora

Las telas que se usaban en la textil Blanco Nieve para fabricar sábanas, acolchados y como materia prima para las camisetas de la Selección Argentina, Boca, River y otros clubes, ahora cuelgan del lado de afuera, atadas al alambrado, ajadas, agujereadas, grafiteadas:
–Diego, nos dejaste en la calle sin pagar un peso, sinvergüenza.
–Queremos nuestro 100 por ciento de indemnización, Diego Russo.
–Pagá lo que debés, chanta.

Desde agosto de 2025 que no les pagaban el sueldo, pero ninguno de los 35 trabajadores imaginó que aquella mañana del 31 de octubre se encontrarían con la puerta cerrada, para siempre. Hoy, para subsistir, continúan vendiendo los productos que quedaron en ese cascarón de hormigón, vacío y desangelado.
En este Parque Industrial, el cierre de fábricas se ve así:
Paredes descascaradas, sin alma.
Banderas argentinas sucias colgadas en ventanas igual de sucias por donde nadie mira.
Pasto crecido, descuidado, en las puertas de lo que ya no es.
Carteles despintados con los nombres de las exfábricas.
Carteles coloridos, impolutos, de la inmobiliaria que vende edificios abandonados: “Remax – Fin del Mundo”.

No hay metáfora.

Despidos diarios

Germán Resquín tiene 40 años y trabajó 12 en la textil Barpla, hasta que cerró en octubre de 2024. Acompaña a MU en una recorrida a este pulpo de cemento amputado. En la puerta de lo que fue su lugar en el mundo, dice: “Todos los días hay despidos. Hay fábricas que te hacen contrato por jornada, hoy trabajás y mañana no sabés. No tiene sentido lo que está pasando en la provincia. Y pasa en todos los sectores. Quedarán 40 fábricas abiertas, cerca de 20 ya cerraron en el proceso 2015-2019 y en los últimos dos años de Milei”.
El Parque Industrial de Río Grande empezó a desarrollarse a partir de la sanción de la Ley Nacional 19.640 de promoción industrial, en 1972, con exenciones fiscales y aduaneras para las empresas, con el objetivo de poblar la isla. Se convirtió en un polo electrónico, que se diversificó en automotrices y autopartes, textil, transporte y logística, plástico y hasta una fábrica de escobas.
Ahora, detrás de Germán lo que queda del cartel de Barpla está teñido de un gris muerto. Era la tercera textil importadora de Argentina y abastecía de materia prima al resto del sector. Era una fábrica modelo en impermeabilización en seco. Era: de la noche a la mañana –literal–, 46 desempleados (más otros 35 contratos indirectos) indemnizados al 40%. “Presentamos un proyecto para hacerlo cooperativa, pero el gobierno nacional que debe habilitarnos no respondió. Es evidente que no buscan una solución”.

Causas y consecuencias

Las enormes siglas rojas TRG (Textil Río Grande) serían lo más imponente de esa fachada si no fuera porque debajo un grafiti de letras negras ayuda a entender: “50 familias en la calle”.
Rodrigo Cárcamo es el Secretario General del Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines (SETIA) de Tierra del Fuego, provincia donde vive desde bebé. Ahora tiene 51, de los cuales 26 trabajó en Fabrisur hasta que cerró el año pasado, pese a proveerle la tela a un gigante como Adidas. Él y otras 123 personas quedaron sin empleo.
Textil Río Grande, Teo Grande, Barpla, Fabrisur, Cordonsed y Blanco Nieve son las seis textiles que dejaron de producir desde diciembre de 2023, de las 11 que había en el Parque Industrial. “Teníamos 1.200 empleos directos en el sector y 1500 indirectos. Hoy no llegamos a 350, perdimos casi el 70%”. El panorama de las restantes tampoco es alentador. Sueño Fueguino suspendió a todos sus trabajadores por tres meses. Australtex tenía 300 y hoy son menos de 200. “Las cuatro activas –Hilandería Fueguina, Badisur, Armavir y Australtex– subsisten con menos del 30% de la productividad, todas habiendo echado o suspendido gente”.
Los causales hacen un combo inviable: apertura de importaciones, quita de beneficios fiscales a empresas del sector –excluyéndolas del régimen de promoción industrial– caída del consumo y suba de impuestos. “Con el gobierno de Alberto Fernández también tuvimos problemas, porque al sector textil nos excluyó de los beneficios. Con muchos reclamos acá y en Buenos Aires pudimos revertirlo, hasta que ganó este muchacho y destruyó todo. Ahora será peor con la reforma laboral, que de modernización ni una coma. La situación no tiene retorno porque este gobierno no va a cambiar. En todo el mundo se protege a la industria menos acá, donde hasta el mismo Ministro de Economía la critica”. Para pruebas, un botón (una frase reciente de Luis Caputo directo al corazón del rubro textil): “Nunca compré ropa en Argentina”.
El holding Caputo, a través de la empresa Mirgor, es el más poderoso en el polo fabril. Le siguen BGH, Carrier y el grupo Radio Victoria. Si en el gobierno de Milei las fábricas cierran –de golpe o lentamente–, en el de Mauricio Macri el proceso fue tipo Pac-Man. “Mirgor fue absorbiendo empresas más chicas, como Brightstar y Famar y así se fue agrandando. Vaya coincidencia con las políticas actuales, ¿no?”.
Cárcamo deja los números y los nombres y se pone el traje de cronista para describir a ese Parque Industrial que era y ya no es. A ese Río Grande que era y tampoco es. Habla de tristeza, de una profunda tristeza. De que no se podía circular por la cantidad de camiones y de colectivos que llevaban y traían gente, de fábricas que laburaban las 24 horas, de los cambios de turno como cosa del pasado, de una capacidad tecnológica de primera y ahora paralizada, igual que un montón de proyectos de vida. De trabajadores que se compraban su primer auto, la casa propia, que podían mandar a sus hijos a estudiar “al norte” –al continente–.
Dice que empezaron a ver lo que antes no: asaltos a kioscos con armas blancas; robos en supermercados de carne y pan; mayor demanda de bolsones de comida. Que hay 700 chicos sin vacantes en escuelas públicas, de los cuales 400 emigraron de privadas porque sus familias no pueden pagarlas. Que esto derrama hacia abajo, al comercio, al que tiene un localcito, al remisero.
Daniel Rivarola, representante del Centro de Empleados de Comercio de Río Grande, suma la pérdida de empleos registrados en los negocios durante la era Milei:
2024: 383 trabajadores menos.
2025: 134 trabajadores menos.
En lo que va de 2026 (hasta el cierre de esta edición): 29 trabajadores menos.

Rodrigo hace un balance general: “Todas son señales de que la gente la está pasando mal y hay una sola explicación: el contexto económico. ¿Cómo podría ser distinto si la industria electrónica pasó de 18 mil personas en su mejor momento a menos de 4 mil?”.

Ocupar la desocupación

La hemorragia en el sector electrónico se nota donde se mire y con quien se hable, aunque el proceso de desintegración no solo habla en tiempo presente. “En el macrismo cerraron 10 establecimientos metalúrgicos en Río Grande”, dice Oscar Martínez, secretario general de la UOM. Con Milei se agudizó la crisis por la apertura de importaciones y el decreto 333/25 que estableció la baja progresiva de aranceles a la importación de celulares, hasta su eliminación total en enero de este año. ¿Las consecuencias? Licencias, incertidumbre laboral y una primera víctima: Telecomunicaciones Fueguinas apagó la última máquina en las últimas horas de 2025. Fabricaba celulares. 50 personas desocupadas.
En mayo del año pasado el movimiento obrero local realizó una movilización masiva para frenar una sangría que continúa: “Todas las metalúrgicas –agrega Martínez– redujeron sus líneas de producción. Hay una diferencia del 30% interanual en la caída”. Pablo Ibañez, también delegado de la UOM, suma un dato: “Tenemos casi 2.300 puestos menos en la provincia comparado a 2024”.
Digital Fueguina es una mole de cemento que fabricaba para Garbarino, tan enorme como abandonada, con basura acumulada en la puerta que no deja dudas de su desenlace: 245 laburantes afuera en 2021. Lo único que vive en la vereda son unas margaritas y un cartel colgado por los trabajadores, que siguen reclamando cinco años después: “Fuerza, solidaridad y lucha sin tregua”.
En frente de Digital Fueguina, la fábrica Visteon, cerrada desde 2016. Al lado de Digital Fueguina, la empresa de acondicionadores Aires del Sur, tomada desde el 23 de febrero de este año por sus 140 trabajadores. No cobraban desde enero y el director, Roberto Ángel Ceretti, no les respondía. Tras la conciliación obligatoria dictada, Ceretti apareció: presentó la quiebra.
Aires del Sur elabora acondicionadores de las marcas Electra y Federer. Nació en 2008 y está concursada desde 2019, cuando el macrismo la hizo tambalear. “En 2023 volvieron las suspensiones ni bien asumió Milei, con quita de sueldo y de aportes”, cuenta Maximiliano Uriona, uno de los delegados. Otro de los representantes se llama José López y es el más conmocionado: “Vamos a seguir aguantando pese a la bronca: a dos compañeros ya los desalojaron porque no pudieron pagar el alquiler, quienes tenían hijos estudiando en el norte, debieron pedirles que vuelvan; a otro se le murió la mamá y no pudo viajar a su provincia para despedirla. Es todo muy triste”.
La UOM de Río Grande solicitó a la Legislatura provincial la expropiación del edificio, para que la administración pase al Estado provincial y posteriormente sea transferida a los trabajadores. José cuenta que pese a la angustia tiene fe en que la respuesta sea favorable. “Estamos dejando un precedente en la provincia para toda la lucha que vendrá. Vamos a seguir poniéndole el cuero”.

Capítulo II: Crónica de un industricidio
Foto: Juan Valeiro

Trabajar vs. despoblar

De los 140 trabajadores de Aires del Sur, 110 son afiliados a la UOM y los 30 restantes a ASIMRA (Asociación de Supervisores de la Industria Metalmecánica) de Tierra del Fuego. Uno de los delegados, Leandro Le Bot, habla en la toma con una energía que contagia: “Nos vamos a quedar hasta recuperar el trabajo. Tenemos una familia atrás y no nos vamos a mover. Esto recién arranca”.
Javier Escobar es el secretario general de ASIMRA. A las políticas de Milei, le pone cifras: “Éramos 16 mil obreros en la provincia y hoy somos 6.400. Éramos 800 supervisores, hoy somos 380: nos redujeron el 60%. Estos tipos van directo al hueso, determinados a cerrar la industria en Tierra del Fuego”.
Tiene 44 años y es empleado de Brightstar, del grupo Mirgor, holding de los Caputo que elabora aires acondicionados, celulares, televisores y autopartes para Ford y Toyota. “Mirgor se convirtió en la empresa más grande, una bestia que creció por el lobby, los contactos y los dos gobiernos de ultraderecha”.
Hasta que Macri sacó en 2019 los aranceles a la importación de computadoras (lo mismo que hace ahora Milei con los celulares), la fábrica que supervisa tenía 2.300 trabajadores. Hoy son apenas 400. A Javier le cambia la voz cuando cuenta la tristeza de volver a ver a personas vendiendo frutas, tortillas “o lo que sea” en los semáforos, con un clima tan duro como el de Tierra del Fuego. “Esto no lo veíamos hace tiempo. Muchos están pensando en irse porque no da para más. Me da una bronca terrible, porque están logrando su objetivo de vaciar la isla. Estamos en un momento extremo”.
Todos los supervisores de la provincia nucleados en ASIMRA decidieron donar una hora de trabajo a sus pares de Aires del Sur que no cobran desde enero y mantienen la toma. Juntaron 7 millones de pesos destinados al fondo común. Paso siguiente: hacer un gran bingo provincial para apoyar la resistencia, en una isla que no da respiro económica ni climáticamente.
“Se está recuperando una unidad, desde abajo, ese sentimiento soberano de hermandad y que no se produce solo por el empleo”, cree Javier, representante de los supervisores, y trae una lucecita desde la calle oscura, desde las fábricas apagadas o trabajando a media máquina (en el mejor de los casos).
Dice que los golpes a la industria no van a parar y que solo hay una salida a este laberinto, que sintetiza en una palabra:
“Trabajar”.
Hace un silencio –que no aturde ni paraliza– y completa: “Trabajar fuerte con las bases para concientizar que esto no puede volver a ocurrir. Tenemos que hacer mucha autocrítica, desde quienes simulan ser sindicalistas hasta el pan y circo de la mayoría de la clase política. Y necesitamos un cambio generacional. Si no, la dirigencia será cómplice de que esta ultra derecha nos siga llevando puestos”.

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